Al terminar la misa del sábado a las 5:00 de la tarde en el Santuario de la Candelaria, el padre Gerardino Barracchini se acercó a un grupo de feligreses para bendecirlos, y el padre Luis les asperjó agua bendita.
«Venezuela está de luto en este momento. Es tiempo de llorar, es tiempo de que nuestras lágrimas sean las velas que encendemos para manifestar este profundo luto. En este momento familias enteras han quedado desarticuladas, hay un dolor profundo en el aire que no nos deja sonreír, pero sí tenemos que levantarnos», expresó el sacerdote.
«No nos está permitido permanecer en tierra. Nos tenemos que levantar, y levantándonos es que vamos a caminar. Si no nos levantamos, nadie camina, y si nadie camina, no hay reconstrucción», razonó Barracchini.
Este es, aseveró, «el momento de reconstruir; no solo, físicamente, la infraestructura, sino también reconstruir la moral del pueblo».


El rector del santuario subrayó que, aun cuando se han visto «cosas terribles», también hay que decir «que es la minoría», porque «el venezolano no es así; el venezolano no es lo que hemos visto, lamentándolo mucho, en las redes: los que han saqueado, los que han robado».
La gran mayoría es «el venezolano de bien», aunque situaciones como las registradas en redes sociales «hacen que la moral y el ánimo se desplome, y no podemos permitirnos que la moral se desplome. La Venezuela que tenemos que reconstruir es una Venezuela de valores; una Venezuela en la que lo oportuno sea siempre hacer lo correcto».





