En La Gran Pulpería del Libro Venezolano el terremoto tumbó los libros de derecho y de Bolívar pero no derrotó la voluntad de vivir

Fecha:

Comparte:

Se cayeron 42 estantes y más de 100 mil libros debido a los terremotos del pasado 24 de junio. «¿Que libros se cayeron, Rómulo?», le preguntó viernes en la tarde el tarotista Inri Pérez a Rómulo Castellanos, dueño de La Gran Pulpería del Libro Venezolano. Afloraron las risas: «Se cayeron los de derecho, los de psicología, los de esoterismo… Y los de Bolívar», enumeró Castellanos, un librero insigne que heredó de su padre, Rafael Castellanos, la librería, el amor por los libros y el compromiso con la lectura.

Son 3 millones de libros los que conviven en este lugar ubicado en Sabana Grande, en el que la gente baila, canta, lee y convierte la literatura en una fiesta. «La Pulpería es una memoria del mundo. Aquí están los escritos de millones de personas, los pensamientos. Es una memoria, es el legado de mi familia. Aquí están mis padres y mi familia completa».

«La Pulpería, estructuralmente, gracias a dios que no sufrió nada. Pero perdimos 42 estantes que se cayeron completamente. Estamos hablando de 35 % de los estantes de toda la Pulpería. Pero estamos con vida y con la fortaleza de creer que los libros tienen que seguir existiendo, que van a existir siempre. Nos toca reinventarnos», señala. Son daños estructurales. Afortunadamente sus trabajadores están íntegros.

«Ya levantamos la entrada, que se cayeron cuatro estantes. Ya los organizamos, los libros están bien. Hay muy pocos libros dañados. Es más el daño de la estructura metálica», detalla.

Esta sede es alquilada. «Los arrendatarios están con nosotros para que la Pulpería siga manteniéndose», agradece Castellanos, quien augura momentos duros para el sector debido a la contracción generada por los movimientos telúricos.

Castellanos no sabe en cuánto tiempo podrá reabrir la librería. Desea que sea pronto, y para ello espera contar con el apoyo de todas las personas amigas y enamoradas de este lugar emblemático de Caracas. «Tenemos la fortaleza de querer seguir haciéndolo y de llevar este legado a donde deba estar siempre».

La Pulpería llegó a los 45 años el pasado 26 de junio; lo hizo con la tristeza de las pérdidas humanas en todo el país y con más de 100 mil libros en el piso. Castellanos festejó otra efeméride: su cumpleaños, el 22 de junio, antes de que los terremotos partieran la historia contemporánea de Venezuela. ¿Qué leer ahora? El librero piensa un poco la respuesta: «Depende de cada quién. La lectura es algo muy personal. La Biblia; para mí, es un libro que, en estos momentos, nos va a llevar a tener algo de paz».

Para contactarnos escribe a nuestro correo editorial [email protected]
Recibe la actualización diaria de noticias a través de nuestro Grupo WhatsApp 
Twitter | Instagram

━ más como esto

Omar Villalba propone implementar protocolo para reactivar ascensores en Baruta tras inspecciones técnicas

Omar Villalba, concejal y presidente de la Comisión de Urbanismo de Baruta, informó que se mantienen reuniones de trabajo con la Alcaldía, concejales y...

La conmovedora labor de los mineros de El Callao en Catia La Mar: «Dios nos trajo para dejar una huella»

En medio del dolor provocado por el reciente siniestro, una luz de esperanza y profunda entrega humana se hizo presente en las adyacencias del...

Los refugios de Caracas siguen preparándose para recibir a damnificados y afectados de La Guaira y de la capital

Un despliegue febril de pintura, rodillos y obreros trabajando se observaba este viernes 3 de julio en la Unidad Educativa Nacional Francisco Pimentel, en...

En el hospital de campaña que instaló India en La Rinconada no solo se atiende a víctimas de los terremotos

Olga Espinoza se presentó este viernes en el hospital de campaña que India instaló en La Rinconada con el informe de su hermano, César...

Reynaldo Armas suspende agenda por luto en Venezuela

El cantautor Reynaldo Armas decidió dejar sin efecto las presentaciones que tenía pautadas tanto en nuestro país como en el exterior, debido al luto...