Este viernes 3 de julio, las banderas amanecieron a media asta en Kiev, en señal de luto tras el ataque lanzado el día anterior por Rusia, que causó al menos 30 muertos en la capital ucraniana.
Mientras los equipos de rescate seguían retirando los escombros, tres personas seguían desaparecidas.
Por su parte, Ucrania confirmó al menos cinco fallecidos en ataques rusos en la región de Sumi y Rusia informó de dos víctimas civiles por misiles y drones ucranianos en las áreas fronterizas de Bélgorod y Briansk.
Kiev todavía siente las consecuencias del ataque más mortífero de Rusia contra la capital ucraniana en lo que va de 2026.
Este viernes 3 de julio, las autoridades decretaron un día de luto por los al menos 30 muertos que causó la ofensiva con misiles y drones lanzados por Moscu el día anterior, que además provocó 92 heridos, de los cuales 56 seguían hospitalizados, según informó el alcalde local, Vitali Klitschko.
A través de su canal de Telegram, el exboxeador aseguró que los padres de un niño de 10 años, ingresado en un centro de salud tras el ataque, se consideran desaparecidos, al igual que una adolescente de 15 años.
No obstante, en una publicación de X, el presidente Vlodimir Zelinski sostuvo que son diez las personas en paradero aún desconocido.
Con las banderas ondeando a media asta en la capital en señal de duelo, los equipos de rescate continuaron sus labores entre las ruinas y los equipos forenses seguían trabajando en la identificación de los restos de los fallecidos.





