Por primera vez en la historia de Colombia, un presidente en funciones como es Gustavo Petro no ha reconocido las cifras del preconteo del balotaje, aunque no es vinculante hasta que culmine el escrutinio.
Entretanto, Iván Cepeda, el candidato de su alianza (el Pacto Histórico), se inclina por esperar lo que indique ese último paso del conteo oficial, al mismo tiempo que frena el triunfalismo de su rival.
En este sentido surgen las siguentes interrogantes:
¿Cuál es la diferencia entre los procesos que consolidan un resultado electoral? ¿Qué le espera al país en un escenario tan polarizado como el que ha demostrado esta segunda vuelta? ¿Cómo se inclina Colombia en el escenario geopolítico? Lo desciframos.
Menos de un punto porcentual separa la votación recibida por los candidatos del balotaje en Colombia, la diferencia más estrecha de la historia, con unos 250.000 sufragios favoreciendo a Abelardo de la Espriella, mientras el candidato oficialista Iván Cepeda advierte que “de aquí no nos vamos a ir”, en respuesta al llamado de su rival a que “hagan sus maletas” y se preparen para ser oposición.
De la Espriella celebra y recibe felicitaciones de mandatarios de la derecha global, pero Cepeda ha anunciado la impugnación de 33.000 mesas de votación en todo el país y pide esperar el escrutinio, “con toda la calma, con todo el rigor y en el respeto estricto de la ley y de la Constitución”, sin dar por válido todavía el preconteo, que es la fase preliminar de la consolidación de resultados. France 24





