El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió este viernes 19 de junio de 2026 a la actual dinámica económica y energética de Venezuela, asegurando que la nación suramericana experimenta un momento de alta rentabilidad financiera impulsado por la reactivación de operaciones de corporaciones transnacionales en su territorio.
Durante una comparecencia pública en Washington, el mandatario estadounidense describió el escenario actual del país bajo un esquema de beneficios compartidos y una masiva presencia corporativa en el sector de los hidrocarburos.
En sus afirmaciones, Trump enfatizó el impacto económico que ha generado la apertura y reconfiguración de la industria en la región: “Venezuela se ha convertido en un país feliz, porque nunca han ganado el dinero que están ganando ahora. Nosotros tomamos un poco, ellos toman un poco”.
Asimismo, el jefe de Estado norteamericano hizo mención directa a la infraestructura y al rol que desempeñan las grandes firmas del sector energético global en el área, aludiendo también a los costos asociados a los procesos políticos y operativos previos: “Las grandes empresas están todas allí, las petroleras, están construyendo plataformas. Hemos pagado por esa guerra muchas, muchas veces de sobra”.
Estas declaraciones se producen en un contexto marcado por recientes anuncios de inversiones en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde consorcios internacionales que integran a firmas estadounidenses y de Medio Oriente han establecido hojas de ruta técnicas y financieras para la rehabilitación de miles de pozos y la modernización de la infraestructura energética.
Este flujo de capitales y la reactivación de la extracción con miras a la exportación global operan bajo las directrices y los marcos regulatorios vigentes para la revitalización del sector en Venezuela, lo que ha facilitado el retorno a gran escala de las actividades de perforación y producción de crudo.





