Durante las deliberaciones internas de su administración, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó de manera privada la posibilidad de incorporar a Venezuela como el estado número 51 de la nación norteamericana, evaluando incluso la potestad de designar directamente a un gobernador para administrar el territorio.
Estas afirmaciones forman parte de las revelaciones contenidas en el libro Regime Change: Inside the Imperial Presidency of Donald Trump (Cambio de Régimen: Dentro de la presidencia imperial de Donald Trump), escrito por los periodistas de The New York Times Maggie Haberman y Jonathan Swan.
De acuerdo con los extractos reseñados por la prensa estadounidense, el mandatario mantuvo una marcada fijación con el país suramericano. El texto detalla que, al inicio de su segundo mandato en 2025, Trump conversaba con frecuencia sobre la idea de anexar Groenlandia y convertir a Canadá en el estado 51; sin embargo, en el ámbito privado su foco principal se redirigió hacia Venezuela.
El rol de Marco Rubio y Delcy Rodríguez
El libro de Haberman y Swan reconstruye el panorama previo y posterior a la intervención militar de Estados Unidos ejecutada el 3 de enero de 2026, la cual derivó en la captura del mandatario Nicolás Maduro. Según la publicación, el actual secretario de Estado, Marco Rubio, jugó un papel decisivo en la estrategia geopolítica al convencer a Trump de apartar de las negociaciones al enviado especial Ric Grenell, bajo el argumento de que Maduro dilataría los procesos para agotar el tiempo de la gestión estadounidense.
Asimismo, los autores revelan que Rubio se comunicó directamente con Delcy Rodríguez la noche en que las fuerzas estadounidenses ingresaron a Caracas, instándola a garantizar la estabilidad interna para contener brotes de violencia y frenar olas migratorias masivas. Tras la salida de Maduro, Rodríguez asumió la presidencia interina del país.
Declaraciones públicas y posturas oficiales
Aunque inicialmente estas proyecciones se manejaron bajo estricta confidencialidad en el Ala Oeste, el mandatario estadounidense ha dado muestras públicas de este enfoque en meses recientes. En marzo de 2026, tras una victoria de la selección venezolana en el Clásico Mundial de Béisbol, Trump sugirió en sus redes sociales el término «Statehood» (Estadidad) acompañado del mensaje: «¿Alguien quiere la estadidad, #51?»
En una entrevista concedida a los propios autores del libro en marzo de 2026, Trump describió su vínculo histórico con la nación suramericana refiriéndose a ello como un «idilio» que comenzó durante sus años al frente de la organización Miss Universe.
Por su parte, la administración interina en Caracas ha manifestado su rechazo ante las insinuaciones de anexión territorial. La presidenta interina Delcy Rodríguez fijó posición públicamente al declarar que Venezuela «no es una colonia, sino un país libre», marcando distancia de la retórica expansionista de Washington.





