Los compromisos suscritos entre el gobierno venezolano y varias empresas energéticas internacionales forman parte del plan de estabilización de Estados Unidos (EEUU) diseñado para Venezuela luego de las acciones militares del 3 de enero de 2026 y la salida por la fuerza del mandatario Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores.
El acuerdo entre Corpoelec y la firma Impsa «va a agregar 672 megavatios para Venezuela en 14 meses», señaló el encargado de negocios estadounidense, John Barrett, en un mensaje en X. EEUU está respaldando ese acuerdo, enfatizó el funcionario.
«Aumentar la generación de electricidad es fundamental para la recuperación económica de Venezuela», destacó Barrett.
La situación eléctrica es crítica en el país, como lo han reconocido las propias autoridades.





