El Ejército israelí bombardeó este jueves 28 de mayo la capital libanesa, Beirut, en una nueva escalada que pone en entredicho el alto el fuego y tras bombardear más de 135 «objetivos» en otros puntos del Líbano en las últimas 24 horas.
«Hace poco, las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron con precisión en Beirut», adelantó el Ejército en un comunicado, poco después de haber informado de ataques contra presuntos objetivos del grupo chií libanés Hezbolá en la ciudad de Tiro, el valle de la Bekaa y otras zonas del sur del Líbano.
Israel ha escalado en los últimos días su ofensiva bélica contra el Líbano, emitiendo órdenes de desplazamiento forzoso contra todo el sur del país y la urbe de Tiro donde continúan los ataques aéreos, pero no había bombardeado Beirut desde el pasado 6 de mayo.
Ese día, y pese a la entrada en vigor del actual alto el fuego la medianoche del 16 al 17 de abril -que sobre el papel sigue en vigor-, cazas israelíes atacaron una zona cercana a Haret Hreik, en los suburbios sur de Beirut conocidos como el Dahye. Al menos 16 personas murieron y decenas resultaron heridas en el Líbano por fuego israelí este jueves, según informaron varias fuentes libanesas.
Entre las víctimas mortales hay dos personas que se desplazaban en una bicicleta en Tiro, además de cinco muertos en el bombardeo de un edificio residencial en la ciudad de Sidón, y otros seis fallecidos, entre ellas dos niños y sus padres, en un ataque israelí contra un automóvil en la aldea de Adlon.
Está previsto que se celebre mañana una reunión a nivel militar entre representantes de ambos países en el Pentágono, que debería preceder una nueva ronda de negociaciones de paz los próximos 2 y 3 de junio.
Israel y el Líbano, que no tienen relaciones diplomáticas, habían celebrado en la capital estadounidense dos rondas previas de contactos, el 14 y el 23 de abril, que sirvieron para acordar, y luego extender, un alto el fuego que Israel viola a diario con ataques letales y Hizbulá atacando a los soldados israelíes desplegados en el Líbano y el territorio del norte de Israel cercano a la frontera.
Tras el inicio de la guerra contra Irán lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, Hezbolá respondió el 2 de marzo atacando territorio israelí, lo que desencadenó una respuesta de Israel que ha causado más de 3.200 muertos y un millón de desplazados en el país vecino.




