Las fallas eléctricas afectan la salud mental, generan incertidumbre y aumentan el estrés familiar, indicó este martes el educador Fernando Pereira, fundador de Cecodap.
«Hemos naturalizado este tipo de situaciones, estos cortes», señaló Pereira. «Niñas y niños si algo requieren es estabilidad» y rutina, acotó en entrevista con el programa Entre Líneas de Unión Radio 90.3 FM.
Las y los adolescentes pierden los vínculos con sus pares, que son clave, aseveró. «Los chicos que están en edad escolar» no saben si podrán cumplir con los trabajos. En zonas de altas temperaturas se dificulta el poder dormir, que haya un sueño reparador en las noches, agregó.
Pereira llamó la atención acerca de niñas y niños neurodivergentes, porque la falla en el servicio produce inestabilidad y necesita acompañamiento.
A esto se suman las dificultades de ventilación en los salones debido a los cortes eléctricos, porque se impide el funcionamiento de ventiladores y equipos de aire acondicionado, resumió.
«Entendemos la situación de emergencia que se plantea, pero no debemos naturalizar este tipo de déficit en el derecho a un nivel de vida adecuado» como lo establece la Lopnna.
«Tener la información anticipadamente es una medida que puede ayudar a tomar decisiones», sentenció, «y estar preparado mentalmente para afrontarlo». Propuso realizar actividades lúdicas en casa, que permitan la distención en la familia. «La rabia que puedan expresar en un momento determinado es normal». Pidió «evitar que los chicos paguen los platos rotos por la situación de tensión» en el hogar, y que no sean castigados. «Una de las situaciones es el castigo físico, humillante».





