El intercambio comercial entre Venezuela y Colombia registró una contracción del 16% durante los dos primeros meses de 2026, en comparación con el volumen documentado durante el mismo período del año 2025. La cifra fue suministrada por Luis Alberto Russian, presidente de la Junta Directiva de la Cámara de Integración Económica Venezolana Colombiana (Cavecol).
De acuerdo con el representante empresarial, este descenso en los indicadores de comercio bilateral responde a una pérdida generalizada de productividad en las industrias de la región, afectadas de forma directa por la crisis del servicio eléctrico.
Russian detalló que la inestabilidad en el suministro de energía repercute de manera negativa en las capacidades de colocación de productos en el mercado vecino, debilitando la posición del sector manufacturero local.
«Esta caída en el comercio binacional afecta especialmente a nuestras exportaciones. En definitiva, las fallas eléctricas no permiten que todo el aparato productivo de la región fronteriza se encuentre en su plena capacidad. Eso afecta nuestra competitividad. Es algo que se siente con claridad en la zona industrial de Ureña, por ejemplo», manifestó el gremialista.
Trámites burocráticos y logística terrestre
Durante una entrevista concedida al programa «Venezuela productiva», el presidente de Cavecol también señaló que el dinamismo de la actividad comercial en la franja fronteriza se encuentra condicionado por los procedimientos administrativos que exige el Comité de Comercio Exterior (Comex).
Ante este escenario, Russian planteó la necesidad de diseñar e implementar mecanismos regulatorios que guarden una mayor relación con la realidad logística que caracteriza el intercambio colombo-venezolano.
«Las operaciones entre Venezuela y Colombia son fundamentalmente terrestres y se hacen a través de Paraguachón y Táchira. Entonces, los tiempos que maneja Comex no siempre nos favorecen», concluyó el portavoz.





