El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó este miércoles su respaldo al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, frente a las protestas que sacuden el país y advirtió que Washington no permitirá que el Gobierno boliviano sea derrocado.
«Que nadie se confunda: Estados Unidos apoya firmemente al gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No permitiremos que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro continente», declaró el jefe de la diplomacia estadounidense en redes sociales.
Desde hace dos semanas, grupos de sindicatos y campesinos afines al expresidente Evo Morales (2006-2019) protagonizan fuertes protestas para exigir la renuncia del presidente, además, de reclamos por aumentos de salarios, el abastecimiento de combustibles o reformas legales.
El departamento de La Paz, sede del Gobierno y el Legislativo, se encuentra incomunicado del resto del país debido a los bloqueos de carreteras, lo que ha provocado escasez de alimentos, combustible e insumos médicos.
El canciller boliviano, Fernando Aramayo, quien intervino este miércoles por videoconferencia en una reunión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para abordar la crisis en Bolivia, denunció que en su país se está gestando un golpe de Estado contra Paz, presidente desde noviembre del año pasado.





