El costo de la canasta alimentaria para una familia de cinco personas en Venezuela registró un incremento del 5,5 % durante el mes de abril en comparación con marzo, alcanzando los 730,59 dólares. De acuerdo con el informe difundido este lunes por el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), un hogar requirió 38,27 dólares más el mes pasado para adquirir los mismos productos que en marzo, cuando la cesta se ubicó en 692,32 dólares, reseñó EFE.
A este presupuesto se sumó la necesidad de destinar 13,33 dólares adicionales exclusivamente para la compra de agua potable. Organizaciones no gubernamentales y expertos del sector han señalado que el recurso hídrico distribuido a través del sistema de tuberías público en el país no cumple con los parámetros básicos de potabilidad.
Esta realidad económica contrasta con lo establecido en la Constitución venezolana, la cual estipula el derecho de los trabajadores a percibir un salario suficiente que garantice una vida digna y la cobertura de las necesidades básicas de sus familias. No obstante, las estadísticas del Cendas reflejan que el salario mínimo legal, fijado en 130 bolívares mensuales desde el año 2022 y equivalente en la actualidad a 25 centavos de dólar, apenas logra cubrir el 0,03 % del costo total de los alimentos básicos.
Frente a la congelación del sueldo base, el Ejecutivo Nacional ha direccionado su política laboral hacia la entrega de transferencias monetarias directas. Actualmente, se otorgan dos bonificaciones mensuales a los empleados públicos que suman 240 dólares: el bono de alimentación de 40 dólares y el denominado «bono contra la guerra económica», recientemente ajustado a 200 dólares. Ambos beneficios se cancelan en moneda nacional según el tipo de cambio oficial, pero carecen de incidencia en las prestaciones y demás derechos laborales de los trabajadores.
El alza de la canasta coincide con el comportamiento inflacionario del periodo. Los datos oficiales indican que los precios aumentaron un 10,6 % solo en el mes de abril, lo que eleva la inflación acumulada del país al 90 % durante el primer cuatrimestre del año. Esta situación ha generado el rechazo de diversos sindicatos y gremios, quienes cuestionan la política de bonificación y exigen incrementos reales en las tablas salariales.
Como consecuencia del descontento laboral, la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV) ratificó la convocatoria a un paro nacional de 24 horas en las universidades públicas para este martes. La medida de protesta, mantenida luego de que la administración gubernamental rechazara el llamado inicial, busca no solo la dignificación de los sueldos, sino también la regularización inmediata del pago del Bono de Responsabilidad Profesional, un beneficio que, según denunció la asociación, solo ha sido percibido por cerca del 25 % del personal docente universitario.





