Las horas sin electricidad en el estado Carabobo son mucho más que un dolor de cabeza para Jorge Aroca, presidente de Fedecámaras Carabobo. Por eso, decidió poner una propuesta sobre la mesa para que el gobierno la considere: exoneración de impuestos y papeles para importar equipos de generación eléctrica durante seis meses. Pero aun cuando la luz preocupa a empresarias y empresarios, hay otras luces que generan buenas expectativas.
«Cuando nos empezamos a dolarizar la gente decía ‘Venezuela se arregló’, porque había una sensación de que todo el mundo trabajaba en divisas y como que la cosa mejoró. Este año pasó algo similar en el sentido de la expectativa. Luego del 3 de enero la expectativa del empresario es guao, va a haber un cambio. Pero el punto es que, mientras las sanciones no se flexibilizaran, iba a ser complicado darle las atribuciones al Banco Central de Venezuela; por supuesto, el tema de la distribución de la divisa para el apalancamiento financiero del país. Y, por supuesto, el empresario poder acceder a divisas, porque uno de los problemas grandes que tenían las empresas importadoras, sobre todo de materia prima para producir en Venezuela, es cómo pagaban al exterior sus compras internacionales», explica Aroca.
Muchas de esas dificultades comenzaron a resolverse. «Ya pasamos de la subasta a una asignación, a una compra a una tasa fija. Eso ha permitido reactivar», señala.
-¿Qué cosas se han podido reactivar?
-Por ejemplo, el sector químico depende mucho de materias primas. En Carabobo tenemos, por ejemplo, una empresa que fabrica tintes para cabello. Entonces, ¿cómo produces si no tienes la materia prima? ¿O cómo haces para comprar esas divisas a un costo razonable para poder pagar el proveedor? Y eso se cambió, se flexibilizó. La banca te está asignando divisas, y eso ha oxigenado un poco el comercio y la industria. Este es un ejemplo de varios sectores. Vemos cómo está arribando al país el sector automotriz, marcas, modelos; incluso, con sistemas de crédito. Eso, de una u otra manera, deja ver que hay una activación, hay un mercado, ellos están viendo oportunidades. Es un tema de oportunidad de negocio. Vemos que se reactiva un poco el comercio. Seguimos siendo economía de puertos; eso hay que decirlo. No tenemos todavía el pulmón para generar productos o nuevos productos, pero hay proyectos interesantes.
-¿Dónde hay oportunidades, cuando habla de proyectos interesantes, para Carabobo?
-El tema logístico juega un papel sumamente importante. Puerto Cabello es el principal puerto del país en volúmenes de carga. Las grandes operaciones seguramente van a ingresar por ese puerto. Las empresas que en su momento fueron proveedoras de estas transnacionales, pues se están equipando para estar en óptimas condiciones para cuando llegue el momento de la licitación de lo que tiene el parque industrial que ofrecerles a estas empresas.
-¿Dónde vería oportunidad?
-En lo inmediato, en el sector logístico; las operaciones de los buques, de arribo al puerto, van a aumentar.
-¿Qué otras opciones ve?
-No puedo hablar solo de Carabobo, pero sí de la región centro-occidental. El tema agropecuario, la siembra. El rubro frijol chino vino a darles un buen nivel a las exportaciones no petroleras. Hay que educar a la gente sobre qué es un cluster, cómo participamos para que la unión de cada uno haga una fuerza en bloque que permita ser competitivos en mercados extranjeros.
-¿Cuáles son las fortalezas de Carabobo en esa competitividad?
-La parte del puerto, obviamente. La ubicación geográfica que tiene Carabobo, que es estratégica para todo el país. Por otro lado, tiene una zona industrial de vieja data que se mantiene activa.
-¿Cómo está operando esa zona industrial y qué porcentaje está operativo?
-La gran mayoría tiene una operación reducida por obvias razones; según Conindustria, cuando saca su promedio, hay un 48 %. Es decir, hay más de 50 % de oportunidad. También hay que ver las oportunidades de inversión porque hay que sustituir maquinaria, hay que invertir dinero. Si se inyecta dinero a la banca, seguramente lo vamos a hacer. Por la vía de los créditos, no hay otra.
-¿Qué han hecho los industriales?
-A pulmón propio. Hasta ahora ha sido así. En Carabobo, también. De hecho, en Carabobo tenemos empresas que siguen exportando a pesar de las 50 trabas de los documentos, las 50 trabas de los costos. La agilización de trámites, también hay que decirlo, no es nueva. Ya nosotros teníamos una ley de simplificación de trámites administrativos, pero en la práctica no se ejecutó nunca.


–¿Han visto cambio?
-No; en absoluto. Comex arrancó con un promedio de dos a tres días en dar respuestas a todos los permisos: el famoso régimen legal número nueve, que de alguna u otra manera viene a regularizar la entrada de las importaciones. Un régimen legal nueve tú lo puedes tramitar en más de ocho días. Estamos hablando incluso hasta 20 días. Si traes una carga de China que tarda tres meses de la travesía, te exigen que eso tiene que estar aprobado antes del embarque. No podemos planificar una importación antes de seis meses para ingresar al país.
-¿Cómo se simplifica el trámite?
-Es un tema, también, de flexibilización y de darles las competencias a las aduanas para que sigan haciendo su trabajo. Las aduanas tienen esa función de regular lo que entra y lo que sale. En esa agilización de trámites tenemos que ir a la digitalización, la eliminación de papel. Otra cosa importante de destacar es que en Venezuela tenemos unos sistemas aduaneros automatizados que deberían funcionar en las alcabalas, y si una mercancía tiene luz verde, en las alcabalas deben darle luz verde. Pero hay unas trabas en las carreteras pidiendo papeles, permisos que ya pasaron por aduana.
La santamaría abierta
Jorge Aroca estima que hay unas 2 mil empresas activas. «Llegamos a tener más de 5 mil en una época. Calculo que hoy no llegamos a 1000 empresas que están operando al 100%», expone.
-¿Cuánto ha puesto el empresario a pulmón propio? ¿Y desde cuándo empezó a pulmón propio
-Tenemos que hablar del año 2015, cuando se afecta la economía nacional con el tema petrolero, cuando vemos la hiperinflación. El empresario de Carabobo sigue sosteniendo su empresa igual que en todo el país. Sigue manteniendo la santamaría abierta con las 50 mil limitaciones, la voracidad fiscal.
-¿Qué hacer con la voracidad fiscal?
-¿Cómo arrancaron las zonas industriales? ¿Cómo arrancaron? Generando incentivos.
-¿Cuáles serían los incentivos en este caso para Carabobo?
-Cuando tú haces la sumatoria de los impuestos municipales, nacionales y parafiscales te da un promedio de 57 %. Entonces es sentarse y decir: «Yo tengo que reducir esto a menos del 50 %. Póngale usted el número, pero no puede pasar del 50 %». Y que hagan un prorrateo para que cada quien ponga su cuota. Yo sé que el Estado necesita recaudar, pero es que tú tienes un problema de informalidad muy alto. El que está cargando con el peso de la carga fiscal es un grupo muy pequeño de los que están produciendo: al que más produce, más se le carga. Eso no debe ser. Tienes que ampliar la base, bajarle la carga y generar los incentivos. En el tiempo vas a tener la retribución de una mayor base de gente pagando impuestos. Lo del aseo es una locura, es una locura que te cobren por metro cuadrado.
La Expo para crecer
Expo Fedecámaras Carabobo se realizará en el Hotel Hesperia WTC Valencia los días 29, 30 y 31 de mayo. «Estamos creciendo 40 % comparativamente con la expo anterior porque ha habido más demanda de estand, ha habido interés en participar», destaca. El «gancho» no es solo el networking; es, también, la participación de economistas como Luis Oliveros y Leonardo Buniak, y de especialistas en inteligencia artificial y en otras áreas.
-¿Qué debería salir de allí?
-Proyecciones de nuevos negocios, aumento de ventas, nuevas oportunidades, inspiración. Un ejemplo es el de la cámara gastronómica de Carabobo, que va a estar presente. Qué bueno que un emprendedor pueda ver lo que están haciendo estos modelos de negocios, y que cada quien pueda proyectar su conocimiento para materializar un negocio de esa naturaleza.





