El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, denunció este viernes que Estados Unidos recurre a “aventuras militares temerarias” cada vez que se vislumbra una solución diplomática a las hostilidades. Estas declaraciones representan la primera reacción oficial de Teherán tras el intercambio de ataques ocurrido la noche anterior entre fuerzas iraníes y estadounidenses en el estrecho de Ormuz.
A través de una publicación en la red social X, Araqchí cuestionó las motivaciones de Washington tras el incidente, el cual calificó como el más grave desde el inicio de la tregua el pasado 8 de abril.
“Cada vez que se plantea una solución diplomática, EE.UU. opta por una aventura militar temeraria”, indicó el jefe de la diplomacia iraní.
Tácticas de presión y el factor Israel
El ministro planteó dos posibles escenarios detrás de la reciente escalada: que se trate de una “burda táctica de presión” o que el presidente de Estados Unidos haya sido “engañado” por un “saboteador” para involucrarse en un nuevo conflicto, en una aparente alusión al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Araqchí advirtió que, independientemente de las causas, el impacto sobre el diálogo es negativo. “Sean cuales sean las causas, el resultado es el mismo: los iraníes nunca ceden ante la presión y la diplomacia siempre sale perjudicada”, aseguró.
Disputa sobre la capacidad militar
Durante su pronunciamiento, el canciller desmintió cifras atribuidas a la CIA y publicadas por medios estadounidenses, las cuales estimaban que el arsenal de misiles iraní se encontraba al 75 % de su capacidad en comparación con los niveles registrados el 28 de febrero.
Araqchí ofreció datos opuestos para resaltar la operatividad de sus defensas:
- Arsenal y lanzamiento: Afirmó que la cifra correcta es el 120 %.
- Disposición defensiva: Aseguró que la preparación para defender al país se encuentra al 1000 %.
Este nuevo enfrentamiento en el estrecho de Ormuz se produce en un momento crítico, contradiciendo los reportes de avances en las conversaciones de paz de los últimos días. Hasta antes del intercambio de fuego, diversas fuentes indicaban que ambos rivales estaban cerca de alcanzar un acuerdo para reducir las hostilidades o poner fin a la guerra.
El incidente reactiva la tensión en una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético global, poniendo en duda la estabilidad de la tregua que se mantenía vigente desde hace un mes.





