El presidente de Provita, Jon Paul Rodríguez, destacó este miércoles el trabajo realizado por los ecoguardianes que preservan los nidos de la cotorra margariteña en Macanao, para evitar «que los saqueadores se los lleven». El programa logra proteger nidos y que las cotorras se incorporan al ecosistema: «Este año legamos a 243», enfatizó.
Recordó que quedaban 700 cotorras en vida silvestre hace 40 años, y ahora hay 2.700 ejemplares, «por lo que el riesgo ha disminuido mucho».
En entrevista para Unión Radio, Rodríguez indicò que en el otro lado d ela isla «había cotorras, y ya no hay». Ahora quieren replicar la experiencia en tierra firme, comentó, y para ello necesitan recursos. Las amenazas siguen siendo el saqueo de nidos y la práctica de tener cotorras margariteñas como mascotas.
El científico resaltó que están tratando de aprender a criar cardenalitos para reponer las poblaciones de esta especie en peligro de extinción. «Llevamos cuatro temporadas en el zoológico Leslie Pantin produciendo cardenalitos, en 2025 nacieron 21 pichones».
Destacó el proyecto Aves y Café en la Cordillera de la Costa, para la producción de café en ambiente amigable para las aves. «Sembranos 17 mil árboles en 2025», remarcó. «El café de sombra es de mayor calidad».
En relación con 2026, enfatizó que quieren actualizar la lista roja de fauna y ecosistemas de Venezuela. El último Libro Rojo dde la Fauna se publicó en 2015, y ha habido cambios en las poblaciones y en las amenazas. «Todo el trabajo se hace con voluntarios», subrayó.






