Por el ataque iraní a la planta de Ras Laffan, el Gobierno de Catar declaró la cláusula de «fuerza mayor» en los contratos de la petrolera estatal QatarEnergy con varios países -China, Corea del Sur, Italia y Bélgica-, puesto que la acción bélica afectará a su capacidad de exportación a largo plazo.
Los ataques con misiles iraníes del pasado 18 y 19 de marzo han causado una pérdida estimada en 20.000 millones de dólares en ingresos anuales y han provocado daños que tardarán entre tres y cinco años en repararse, indicó el ministro de Energía de Catar y presidente de Qatar Petroleum, Saad Sherida al-Kabi.
«Los extensos daños a nuestras instalaciones de producción tardarán hasta cinco años en repararse y nos obligarán a declarar fuerza mayor a largo plazo», dijo el ministro.






