Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron este lunes, a través de un comunicado oficial, el inicio de una segunda oleada masiva de ataques aéreos dirigidos contra objetivos estratégicos en territorio iraní. Esta acción marca una intensificación en la ofensiva militar que ya supera las dos semanas de confrontaciones directas entre ambas naciones.
De acuerdo con el reporte de las autoridades militares israelíes, esta nueva fase de bombardeos surge como respuesta a los recientes lanzamientos de misiles efectuados por Irán hacia territorio de Israel. Las FDI sostienen que la operación se ejecuta en un contexto donde Teherán presenta una degradación significativa en sus sistemas de defensa aérea y en su capacidad naval, tras los resultados de la primera etapa de la campaña.
Respecto al alcance de la incursión, el cuerpo militar detalló el despliegue de sus activos estratégicos: “Hemos desplegado más de 80 aviones de combate en una nueva oleada de ataques contra zonas militares iraníes clave, incluyendo el aeropuerto de Mehrabad en Teherán donde destruimos 16 aeronaves de la Fuerza Quds utilizadas para armar a Hezbolá”.
La ofensiva ha impactado diversos puntos críticos, alcanzando búnkeres de municiones, bases de la milicia Basij y complejos pertenecientes a la Guardia Revolucionaria. Según las cifras proporcionadas, el balance total de víctimas desde el inicio de las hostilidades, el pasado 28 de febrero, ha superado las 1.300 personas.
Entre los objetivos inutilizados se encuentran instalaciones de investigación espacial, centros de mando interno y depósitos de combustible. Por su parte, la respuesta de Irán se ha manifestado mediante el uso de misiles balísticos limitados contra posiciones israelíes y bases estadounidenses ubicadas en la región del Golfo.
Finalmente, las FDI confirmaron la magnitud de la operación al señalar que han ejecutado 1.600 incursiones aéreas y empleado 4.000 bombas durante los últimos días. Esta actividad operativa supera en intensidad a las misiones previas desarrolladas contra Hezbolá en Líbano.
Con información de EFE






