El Ministerio de Agricultura y Tierras propuso a finales de febrero fijar en 0,4 $ por kilogramo el precio mínimo para la compra de arroz a los productores nacionales. A pesar de que este monto supera los estándares de otros países, el sector advierte que la medida no logra mitigar la crisis económica que atraviesan los agricultores debido a los altos costos operativos.
Para Rafael Meza, director de la Asociación de productores agropecuarios de Guárico, la estabilidad del rubro depende primordialmente de una reducción en los precios de los insumos agrícolas. Durante una entrevista en Fedecámaras Radio, Meza explicó que la falta de oferta oficial encarece la producción: «En Pequiven se comercializaba el saco de fertilizantes en 25 $. No obstante, la producción de esta empresa es insuficiente y casi nunca se consiguen los insumos agrícolas. Por eso terminamos comprando un saco de fertilizante hasta en 40$».
La problemática se extiende a otros productos esenciales como el glifosato, un herbicida de control total. Mientras que en el mercado internacional este químico ronda los 4 $, en Venezuela su costo llega a duplicarse. Esta dinámica inflacionaria ha impactado también en la renovación tecnológica del campo, provocando el envejecimiento de tractores y otros equipos ante la imposibilidad de costear maquinaria nueva.
Además de la política de precios, el dirigente gremial instó a las autoridades a resolver problemas críticos que afectan la cotidianidad del productor venezolano:
- Suministros y financiamiento: Existe una marcada insuficiencia de repuestos y falta de acceso a créditos financieros.
- Servicios básicos: El sector se ve afectado por la crisis del combustible en las regiones productoras.
- Seguridad e infraestructura: Se reportan problemas de inseguridad en zonas rurales y un deterioro progresivo de la vialidad agrícola, la cual debería ser atendida de forma prioritaria según Meza.
El gremialista concluyó haciendo un llamado a las autoridades para que se aborden estas situaciones de manera integral, equilibrando el ajuste de precios con el control de los costos de producción.





