Académicos, políticos y empresarios coincidieron en que la actual coyuntura política, económica y social es consecuencia de la incapacidad de alcanzar acuerdos entre de los actores de la sociedad venezolana.
El tema fue tratado en el foro «Entendimiento, estabilización y cambio político» organizado en la Universidad Central de Venezuela por la Cátedra Libre Democracia y Elecciones, Proyecto Entendimiento Nacional, la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales y el Instituto para Transiciones Integradas (IFIT) por su siglas en inglés.
«Hemos pagado mu caro el no ponernos de acuerdo», sentenció al presentar el foro Eglee González Lobato, Directora de la Cátedra Libre Democracia y Elecciones de la UCV, quien además señaló la necesidad de crear mecanismos para abrir espacios de encuentro.
Agregó que en esa dirección apuntan actividades como este foro y sentenció que la diferencia seguirá existiendo y el esfuerzo deben ser canalizado «no para ponernos de acuerdo, sino para resolver los desacuerdos y avanzar».
Por su parte el escritor y doctor en ciencias políticas, Carlos Raúl Hernández señaló que «estamos en el inicio de una transición que no sabemos como va a terminar».
«Nuestra incapacidad para resolver nuestros problemas nos colocó en esta situación. No comportamos como un kindergarten de la política», cuestionó Hernández.
En su exposición asimiló la situación venezolana a «unos alumnos que jugaban con dinamita sobre la reserva petrolera más grande del mundo y llegó el profesor a imponer el orden».
«El 3 de enero es una fecha trágica, pero no podemos quedarnos a llorar la tragedia y hay que avanzar», señaló.
El gobernador de Cojedes, Alberto Galíndez señaló que que es necesario salir el circulo vicioso «de ir de revancha en revancha» y avanzar hacia la construcción de espacios para la conviencia que ayuden a concretar los cambios que quiere el país.
Señaló que hay que trazar «una ruta para sanar las heridas del país».
«Vengo del estado Cojedes, un estado dominado por el oficialismo y hoy es otra situación, indicó a explicar que de no tener ninguna representación lograron la Gobernación, todas las alcaldías y cinco de siete diputados a la Asamblea Nacional. ¿Cómo lo logramos? Combatiendo el odio», dijo Galíndez, quien cerró de su discurso indicando que «es la hora de un pacto en el país.
Ana María San Juan, secretaria ejecutiva del Programa para la Convivencia y la Paz, señaló que «después de la tragedia que significó el 3 de enero, es el momento de la política».
«Es indispensable de desarmar la palabra. Es lo que hemos conseguido en cada uno de los espacios que hemos visitado. Es necesario el reconocimiento del otro y así darnos cuentas que las heridas del país nos atraviesan a todos», señaló sicóloga social.
Agregó que se deben resolver los problemas de «un modelo de democracia excluyente que venimos padeciendo desde hace 100 años» que ya fueron descritos en la obra «Crisis de la Democracia» de José Agustín Silva Michelena a finales de la década de los 60 del siglo pasado.
También intervino el diputado Bruno Gallo quien señaló que los cambios han sido forzados debido a la negación del diálogo y la negociación «palabras satanizadas».
«Hoy tenemos un misil de Damocles sobre nosotros. Eso no ha debido suceder», sentenció el parlamentario de Avanzada Progresista.
El empresario Francisco López señaló que es necesario generar la suficiente confianza en lo que se refiere a seguridad jurídica para lograr atraer la inversión extranjera que necesita el país y por ello es indispensable la confianza entre los actores de la sociedad.
«Necesitamos data. Hoy no sabemos cuántos son los presos políticos que salen o que están. No hay un cifra clara. lo mismo pasa con la economía. ?Cuántas cabezas de ganado existen en el país? Con ese dato podemos llamar a inversionistas chinos, por ejemplo, y podemos llevar a la producción de leche del país a ser tan importante económicamente como la petrolera», afirmó el empresario.






