El presidente de la Comisión de Seguimiento a la Ley de Amnistía y Convivencia Democrática, diputado Jorge Arreaza, hizo un llamado a todos los sectores políticos y sociales de Venezuela para trabajar en la construcción de mecanismos que aseguren la estabilidad y la paz del país. Durante una entrevista en Unión Radio, el legislador enfatizó que el objetivo de la instancia que preside trasciende el cumplimiento legal, buscando la sanación del tejido social mediante el respeto mutuo.
Arreaza señaló que el gran desafío actual es evitar el retorno a una «polarización destructiva», proponiendo que la política se convierta en un espacio para el debate de ideas y no para la aniquilación del adversario. En este sentido, destacó que desde la Asamblea Nacional se promueven espacios de diálogo bajo el marco de la Constitución, donde la tolerancia es considerada una fortaleza necesaria para la recuperación económica y social de la nación.
En relación con el ámbito judicial, el parlamentario confirmó la realización de reuniones con familiares de militares detenidos por causas como la denominada «Operación Gedeón«. Informó que la justicia militar se encuentra evaluando estos expedientes y anunciará medidas en el momento oportuno.
No obstante, Arreaza fue enfático al aclarar las limitaciones de la amnistía, subrayando que ciertos delitos graves no pueden ser objeto de este beneficio bajo ninguna circunstancia, de acuerdo con la doctrina de Derechos Humanos y la legislación nacional e internacional:
- Delitos no amnistiables: El homicidio intencional, la violación a los derechos humanos, el tráfico de drogas y la corrupción.
- Casos específicos: Sobre los efectivos de la Policía Metropolitana acusados de homicidio, indicó que la ley es clara, aunque los tribunales pueden evaluar medidas sustitutivas basadas en la buena conducta de los procesados.
Finalmente, el diputado se refirió a la disposición del Gobierno bolivariano de establecer relaciones de respeto mutuo con Washington, independientemente de las tensiones históricas. Puntualizó que la diplomacia de paz es compatible con la soberanía nacional, siempre que se reconozca la legitimidad de las instituciones venezolanas y se abandone la política de sanciones. Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía a confiar en las instituciones y participar en la construcción de una narrativa de unidad nacional






