A raíz de la intoxicación masiva registrada el pasado 14 de febrero en la ciudad de Maturín, la cual ha cobrado la vida de varias personas debido a la ingesta de bebidas alcohólicas adulteradas, la Federación Venezolana de Licoreros y Afines (Fevelicor) emitió un pronunciamiento para exhortar a la población a extremar precauciones.
Johnson Delgado, presidente del gremio, explicó durante una entrevista en el programa «Venezuela productiva» que el incidente fue provocado por el uso de sustancias altamente tóxicas en preparaciones artesanales. «Se trataba de una bebida artesanal a la que le agregaron metanol, en lugar de alcohol apto para consumo humano. El metanol puede ocasionar cegueras y daños permanentes en el hígado, inclusive la muerte», advirtió el dirigente.
Ante el riesgo que representan estas sustancias para la salud pública, la federación detalló una serie de mecanismos de seguridad que los consumidores deben verificar antes de ingerir cualquier producto. Delgado señaló que una prueba sencilla consiste en agitar el envase: «Primero, cuando tú agarras una botella y la agitas, las burbujas que surgen deberían desaparecer rápidamente».
Asimismo, el gremio subrayó la importancia de revisar la integridad física del envase y los distintivos legales:
- Precintos de seguridad: Deben mostrar los emblemas de autorización para la venta nacional.
- Anillo de seguridad: La tapa no debe ceder con excesiva facilidad; debe contar con un sello que garantice que no ha sido manipulada.
- Precios de mercado: Se instó a los usuarios a desconfiar de promociones o costos excesivamente bajos que no guarden relación con los estándares comerciales habituales.
Más allá de la alerta sanitaria, la directiva de la federación aprovechó el espacio para exponer la crisis que atraviesa el comercio lícito de licores en el país. Según cifras del gremio, la carga impositiva actual ha forzado el cierre del 25% de los establecimientos formales, lo que, a juicio del sector, favorece indirectamente la proliferación de productos informales o de dudosa procedencia.
Delgado solicitó formalmente a las autoridades nacionales y municipales una revisión de las políticas fiscales para evitar la desaparición de más comercios. «La ley de armonización tributaria estableció para nosotros los impuestos más altos. Estamos solicitando pagar lo mismo que otros comerciantes, para poder mantenernos», concluyó el representante gremial.






