Más de un centenar de simpatizantes del chavismo, entre ellos pacientes renales y familiares, denunciaron este miércoles ante la oficina de la ONU en Caracas el ataque de Estados Unidos el pasado 3 de enero a un almacén en el estado La Guaira con insumos para más de tres meses de tratamiento, y exigieron la liberación de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, capturados ese día.
La directora general de Nefrología, Diálisis y Trasplante del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), Katherine Lugo, aseguró que «no hay palabras para expresar» lo que sintieron estos pacientes y sus familias, a quienes, dijo, «prácticamente les robaron una esperanza de vida».
«Esto no debe pasar y esperamos que no vuelva a pasar«, expresó la funcionaria, quien agregó que quieren «de vuelta» a Maduro y a Flores.
Un grupo encabezado por Lugo y la paciente Laura Tovar entró en el edificio para entregar una carta a la representación de la ONU en el país en la que expresan que sus esperanzas y las de sus familias «se convirtieron en temor, en angustias y en impotencia al ver arder más de tres meses de insumos que garantizaban sesiones terapéuticas y otros procedimientos».
En el documento, señalan que más de 7.000 pacientes renales vieron «pasar la muerte» ante sus «ojos gracias a la violencia y al terrorismo impulsado por el señor (Donald) Trump», presidente estadounidense.
«(Trump) expresó que todo había salido según el plan, es decir, su confesión afirma que nuestro almacén era un objetivo militar. Acciones como estas no son admisibles en un mundo civilizado, no deben ser toleradas en un mundo que procure la paz y la sana convivencia», afirman en el texto, leído previamente por Tovar.
Según estos pacientes, los acciones del 3 de enero, en Caracas y tres regiones aledañas, «solo pueden ser catalogadas como terroristas por su naturaleza violenta, intimidatoria y destructiva», con las que, consideran, quedó demostrado que «no existe ningún marco jurídico que impida al imperialismo arremeter contra los pueblos cuando de ambición se trata».
«La violación flagrante a nuestra soberanía y el secuestro inescrupuloso de nuestro presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y su esposa, la diputada Cilia Flores de Maduro, muestran claramente de quién es la violencia y quiénes son los amos del terror», afirman.
Por tanto, piden «no más ataques sobre Venezuela» y «no más violación del derecho internacional».
Hasta la fecha, Brasil ha enviado a Venezuela este mes 63 toneladas de insumos para el programa de hemodiálisis y nefrología, por lo que el Gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo tras la captura de Maduro, ha agradecido al mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, por su «cooperación estratégica para garantizar la atención» de estos pacientes.






