Alrededor de 900 movilizaciones tuvieron lugar este martes en los EEUU en rechazo a los efectos negativos de la agenda del presidente Donald Trump en los últimos 12 meses, que han afectado a las comunidades inmigrantes, de bajos recursos y otros sectores vulnerables.
Miles de personas se sumaron a las protestas para rechazar de manera masiva sus políticas. La toma de espacios públicos formó parte de una jornada de lucha nacional denominada «Free America Walkout«.
Los ciudadanos fueron convocados a abandonar el trabajo, la escuela y los comercios como forma de protesta y desobediencia civil, para tomar las calles y cuestionar el autoritarismo y los métodos de fuerza del mandatario.
🚨NOW: Hundreds of students at Kennesaw State University have stood up and walked out of class to say that from Georgia to Minnesota, the people demand an end to ICE terror!
— Party for Socialism and Liberation (@pslnational) January 20, 2026
The fear tactics of the last year of the Trump administration have failed to keep students silent! pic.twitter.com/FE2ERsgdOt
La convocatoria plantea que una “América libre” comienza cuando la ciudadanía deja de cooperar con lo que describen como prácticas autoritarias y fascistas. De acuerdo con el llamamiento, la acción ciudadana propone interrumpir de manera coordinada las rutinas cotidianas que sostienen el poder, mediante ausencias laborales, estudiantiles y económicas, así como la organización de servicios comunitarios y encuentros de apoyo mutuo.
La movilización se realizó en un contexto que los organizadores describen como un «incremento de redadas en comunidades, presencia militar en ciudades, ataques contra inmigrantes, separación de familias, vigilancia masiva y el uso del miedo como herramienta de control social». A un año de iniciar el segundo mandato de Trump, consideran que estas acciones representan una escalada que requiere una respuesta más contundente por parte de la sociedad civil.
En estos momentos, el 58 % de los estadounidenses considera que Trump se ha concentrado en prioridades equivocadas, alejándose de la promesa central de mejorar el costo de vida y estabilizar la economía doméstica. El crecimiento económico apenas supera el 2 %, la inflación roza el 3 % y el desempleo alcanzó el 4,6 %, el nivel más alto desde 2020.
Encuestas indican que seis de cada diez ciudadanos consideran excesivo el uso de la fuerza por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Más de 600.000 personas han sido deportadas en los últimos 12 meses y cerca de 1.9 millones salieron voluntariamente del país.







