Convencían a las mujeres con la promesa de un trabajo en Milán
La policía italiana ha desmantelado una organización criminal dedicada a la trata y explotación sexual de mujeres, que captaba a sus víctimas en Perú y Colombia con la promesa de un trabajo en Milán, para luego obligarlas a prostituirse con el fin de “saldar una deuda”.
Los agentes detuvieron este martes a cuatro personas que se encuentran en prisión preventiva a petición de la Fiscalía y que, según medios locales, son dos hermanas peruanas de 36 y 34 años residentes en Italia, un hombre italo-peruano de 57 años y un italiano de 67 años.
Los arrestados preparaban toda la documentación necesaria para que las mujeres pudiesen viajar desde Perú y Colombia y entrar en el espacio Schengen, así como el seguro médico y, a veces el billete de avión, explicó la Policía de Estado en un comunicado publicado este martes.
Una vez en Milán, les proporcionaban sumas de dinero, apartamentos donde prostituirse, dispositivos telefónicos y líneas para negociar los servicios sexuales, publicaciones y anuncios en sitios dedicados para aumentar su clientela.
Los costos de todos estos «servicios» corrían íntegramente a cargo de las víctimas, que pensaban que solo debían pagar el viaje, pero se encontraban obligadas a realizar servicios sexuales para intentar saldar su «deuda».
Las pesquisas se iniciaron a raíz de la denuncia de una de las víctimas del grupo criminal que fue reclutada en su país de origen y trasladada a Italia, donde fue obligada a prostituirse en un apartamento en Milán y era constantemente controlada por sus explotadores, que le obligan a pagar el alquiler de la habitación que utilizaba para vivir y prostituirse.
A partir de las comprobaciones y la intervención de llamadas, la policía descubrió que el grupo criminal dedicado a la trata y explotación sexual de personas captaba a mujeres en posición de vulnerabilidad en sus países de origen y les prometía grandes ganancias para convencerlas de trasladarse a Italia, donde finalmente eran iniciadas en la prostitución.
Según la policía, los explotadores se aprovechaban de «la indigencia y el legítimo deseo de emprender un proyecto migratorio fructífero» de las víctimas para reclutarlas en el extranjero.






