“Mientras la moda siga siendo inclusiva en todos los sentidos, se va a poder adaptar a cada una de las etapas de la vida”, opina Madeleine Díaz, Premio Mara 2019 a la Gerente de Operaciones de Proyección Internacional.

A pesar de que en las pasarelas lo usual es ver el estereotipo de las mujeres delgadas con la mirada inexpresiva, parece que todos los días se rompen las normas con relación a la moda. Esta es un área que no tiene identificación única, pues las medidas perfectas de las modelos no se ven con tanta frecuencia en la vida real y, aún así, las prendas se adaptan para que las usen los niños y adultos mayores, lo que les ha dado un refrescamiento a las campañas publicitarias de las grandes marcas que se han visto recientemente en L’Oreal, Covergirl y Gucci, entre otras.

“Mientras la moda siga siendo inclusiva en todos los sentidos se va a poder adaptar a cada una de las etapas de la vida”. Esa es la opinión de Madeleine Díaz, Premio Mara 2019 a la Gerente de Operaciones de Proyección Internacional.

“Hay una crítica que hacen los expertos sobre la moda que no tiene edad, pues podría interpretarse solo para el limbo que existe en la moda entre los 40 y 60 años, pero también se puede entender como marcas que replican sus modelos para adultos y las redirigen hacia los mercados juveniles e infantiles. Esto lo empezaron a hacer las casas de alta costura y ahora lo replican todas las marcas a escala mundial”.

En este sentido, la especialista en retail por más de 20 años asegura que la moda tiene una identificación marcada con la juventud por la uniformidad estética que busca de acuerdo al estereotipo que se ha impuesto: la modelo de piernas largas, torso espigado, semblante inconmovible. “Este es el semblante de la moda joven, lo que pasa es que también la moda se identifica con los estratos sociales y esto es lo que ha permitido que se diversifique en los adolescentes, niños y adultos de más de 40 años y no solamente a los adultos de 18 a 35”.

Las grandes firmas han ido escuchando las necesidades de sus compradores y a la demanda del mercado más que a la estética de sus piezas. Hay marcas haciendo ropa incluyente, que no entra dentro de los estereotipos de la mujer estilizada y usan como imagen a celebridades para inspirar al público en general.  Sin embargo, el asunto económico es el que determina el acceso a estos nuevos cánones de moda. “La atención está definida en los estereotipos clásicos dentro de la moda, independientemente de los intereses económicos de cada marca. Pero siempre es bueno invitar a que celebren la apertura de los cánones estéticos de las mujeres perfectas y abrirse un poco a la diversidad de razas y culturas”, concluye Díaz.