No es favorable comenzar ni concluir nada en este ciclo que concluye el 2 de agosto

Ya comenzó el temido movimiento retrógrado de Mercurio, evento que ocurre a los cuatro grados del signo de Leo. Y este planeta estará retrógrado hasta el 2 de agosto, cuando se coloque directo nuevamente a los 23 grados de Cáncer.

Mercurio en el signo de Leo tiene la energía intensificada con el poder del Sol.  Podemos volvernos muy seguros de nosotros pero debemos cuidar el ser arrogantes, orgullosos. Estamos más estratégicos, aunque con tanto afán de brillo podemos saltarnos algunos detalles. Excelente momento para trabajar con nuestros hijos y con niños. Momento para desarrollar la creatividad, tanto en la comunicación como en la forma en que queremos darles forma a nuestras ideas.

Estando retrógrado en Leo, Mercurio nos invitará a pensar en las formas de superar los obstáculos que nos impiden avanzar. Analicemos muy bien las situaciones que se presentan para no exagerar en lo que queremos, en nuestras expectativas, en los resultados que esperamos.

Podemos estar más celosos de los éxitos que aún no terminamos de obtener, presionándonos más y más hasta obtener lo que queremos.  Si esto será motivador, excelente. Pero si por el contrario nos convertiremos en jueces implacables de nuestras propias acciones, entonces más bien no miraremos con fluidez las estrategias y planes que debemos trazar a fin de lograr las metas que queremos.

Aprovechemos este movimiento retrógrado para desarrollar la habilidad de evaluar la totalidad de todas las situaciones que se nos presenten.

Tiempo para cuidar los malentendidos y confusiones en la comunicación.  Cuidemos el planteamiento de nuestras ideas y proyectos.

No es favorable empezar ni concluir nada, ya que la tendencia será a que no sean decisiones que se mantengan en el tiempo.

Acabamos de vivir y sentir el eclipse de sol en el signo de Cáncer, y Mercurio en su retrogradación volverá al signo de Cáncer; en este signo de agua también estarán el Sol, Marte (planeta de la acción), Venus y el Nodo Norte.  Toda una reunión de planetas en este signo Cardinal, signo familiar, signo sensible, trabajador, intuitivo.

Cuando los Nodos transitan actúan como un tubo de racionamiento del karma: son como puentes entre la forma previa del alma o el proyecto de nuestra misión de vida y el presente conocido.  Ayudan a extrapolar la estructura presente del alma y su posible conexión a la forma del alma futura.

Es bastante el movimiento que hubo y que habrá en nuestra esencia con este eclipse que acabamos de vivir.  Si sumamos todo el movimiento planetario que estamos viviendo y nos preparamos para recibir toda esta energía que nos proporciona, son muchas las posibilidades de crecimiento que obtendremos. Mucho el protagonismo de la película que rodaremos en estos próximos seis meses y definitivamente no seremos víctimas de los acontecimientos. Conectemos, pues, con nuestra esencia. ¡¡Conectemos con nuestro interior a ver cuál es el mensaje en todo esto!!