Tienen coraje, disciplina y autocontrol, pero estos caninos deben ser adiestrados durante 1 año por entrenadores certificados internacionalmente. En este Día Internacional de los Perros de Búsqueda y Rescate, los responsables de las brigadas caninas hacen un llamado a colaborar con alimentos para estos héroes de la sociedad

Este 30 de abril, Día Internacional de los Perros de Búsqueda y Rescate, es una fecha perfecta para rendir homenaje a estos héroes de cuatro patas y agudo olfato, siempre dispuestos a poner en práctica su adiestramiento en labores de salvamento de personas extraviadas o sepultadas tras una catástrofe natural o un panorama de devastación.

Aunque en Venezuela no ocurren con frecuencia eventos naturales de gran magnitud, estos perros están en constante entrenamiento por parte de los cuerpos de seguridad del Estado. No obstante, los cuerpos de seguridad como Protección Civil y Bomberos de Miranda no cuentan con unidades de traslado adecuadas para las brigadas caninas, y han tenido que realizar el traslado de los perros en vehículos propios, motos y hasta en carretas improvisadas.

En este sentido, Nathan Ramírez, técnico en rescate, señaló que un perro de búsqueda y rescate puede localizar a una persona extraviada hasta en 12 horas. “Nuestros perros entrenan pero no practican porque Dios está de nuestro lado, en Venezuela no ocurren desastres naturales” acotó.

Nathan indicó que en Venezuela no existen escuelas de entrenamiento canino, y que hay que certificarse a nivel internacional lo que resulta muy costoso.

El técnico entrenador, explicó que estos perros entrenados también asisten a hospitales, colegios y comunidades, donde realizan una labor de apoyo con las personas.

El instructor canino detalló que “en la sociedad venezolana no existe una cultura de empleo de perros de rescate, la gente no sabe qué hacer con ellos ante una determinada situación”.

Por su parte, el teniente Luis Castillo, encargado de la Brigada Canina de los Bomberos de Miranda, apuntó que la importancia de la labor del perro rescatista radica en que los caninos realizan el trabajo de 20 personas en una situación de búsqueda y rescate.

Castillo informó que durante los 8 años que tiene conformada, la Brigada Canina ha localizado a 5 personas con vida, 7 fallecidas y 3 restos de osamenta humana.

El teniente manifestó que la formación de los perros de salvamento se realiza en un lapso de 1 año aproximadamente. Reciben entrenamiento para búsqueda y rescate para grandes áreas, que incluyen espacios abiertos como montañas, y para estructuras colapsadas, en casos de terremotos y desastres naturales.

El efectivo bomberil explicó que en los entrenamientos se utiliza ácido butírico (sustancia natural expedida en el sudor corporal), y dióxido de carbono (oxígeno en la respiración humana), olores que se filtran entre los escombros, que al ser detectados por los perros adiestrados, éstos avisan, mediante ladridos, que localizaron a alguna víctima.

Durante el proceso de entrenamiento de los canes, se incluyen ruidos fuertes y gritos humanos, así como olores de ratas, basura y pañales, sonidos y elementos frecuentes en este tipo de eventualidades.

Los entrenamientos van en función de juegos y al cumplir una meta, los perros son premiados con su juguete favorito, alguna galleta, un elogio verbal o una caricia, pero no con comida por considerar ésta como una distracción, debido a que en estructuras colapsadas es común encontrar olores de comida. Durante los juegos de entrenamiento emplean pirotecnia, suenan ollas, y hay personas corriendo y gritando.

Un perro mestizo de mediana estatura también puede ser can de salvamento y hacer un binomio con su entrenador

El teniente Castillo, formado en Argentina, recalcó que aunque en Venezuela no hay escuelas que formen a los entrenadores, existen cursos en el área.

Respecto al cuidado y alimentación de estos guardianes, señaló que deben mantener una buena alimentación porque requieren de esfuerzo físico y mental, pero que debido al alto costo de la perrarina actualmente, reciben colaboraciones de alimentos para los canes y les suministran arroz, pellejos y pescado.

En este sentido, Castillo dijo que realizan labores de modificación de conductas con perros domésticos en las comunidades, y que reciben como pago alimentos para la brigada canina.

Como una de sus experiencias, el bombero destacó que en una oportunidad se efectuó el rescate de un joven extraviado en el sector “No Te Apures” del Parque Nacional Waraira Repano, quien fue localizado por los perros de la brigada canina del cuerpo bomberil. Detalló que en esa operación participaban más de 200 efectivos durante 5 días antes de que los canes localizaran al sujeto.

Brigada Canina del Cuerpo de Bomberos de Miranda ejerciendo labores de rescate

Un caso emblemático donde participó la Brigada Canina venezolana fue en el terremoto de Haití,ocurrido en el año 2010.

Para muchos, la tragedia del estado Vargas, acaecida entre el 15 y 16 de diciembre de 1999, es recordada por el considerable número de víctimas mortales que dejó el alud de barro. Pero también, ese desastre natural es conocido por revelar el valor y aporte de Orión, un Rottweiler, mascota del piloto Mauricio Pérez, que a pesar de no ser un perro entrenado, salvó a un niño de 8 años de ser arrastrado por las aguas, y luego salvó la vida de 37 víctimas más al ayudarlos a cruzar la corriente de agua.

Además, Castillo refirió que se debe diferenciar el entrenamiento que reciben los perros de rescate y los perros policiales, debido a que los segundos son adiestrados para morder, atacar, localizar sustancias psicotrópicas, armamentos, pólvora, bombas y billetes.

Por otra parte, el efectivo indicó que aunque se conoce a los Dálmata como la raza emblemática de los cuerpos de bomberos, éstos fungen solo como una figura representativa, pues no son perros rescatistas porque no cumplen con los estándares -disciplina y autocontrol, entre otras características-, requeridos para serlo.

Compartimos un mensaje de Protección Civil por el Día Internacional del Perro de Búsqueda y Rescate.