El pasado 9 de julio, Elon Muski informó a Twitter que renunciaba a comprar la red social después de no recibir respuesta por parte de la compañía al pedir información sobre el número de cuentas falsas en la plataforma

Twitter demandó a Elon Musk, por incumplir el contrato por la compra de la red social. El millonario provocó un alboroto cuando anunció la compra de Twitter y pocos días después empezó a recular. Ahora una jueza del Tribunal de Equidad de Delaware ha puesto fecha al juicio para octubre y no como pedía el fundador de Tesla que reclamaba más tiempo, hasta febrero, para preparar su defensa.

La jueza ha dado la razón a Twitter, que había expresado su interés en acelerar el proceso contra Elon Musk al considerar que el daño “irreparalable” para la compañía aumentaba conforme pasaba más tiempo. 

Los abogados de Twiiter, por su parte, aseguraron el pasado sábado que “solo necesitan cuatro días para demostrar que la persona más rica del mundo debe cumplir su acuerdo”.

Elon Musk, habituado a estos alborotos que provoca con sus comportamientos, justifica su marcha atrás en la compra de Twitter, porque la compañía -según él, no le proporcionó la información que solicitó sobre las llamadas cuentas falsas.

Los abogados de Elon Musk, por su parte, propusieron que el juicio se celebrara en febrero de 2023 argumentando que la fecha límite del acuerdo “se extiende automáticamente” en caso de litigio, lo que no afectaría al proceso. Otras fuentes cercanas al millonario, fundador de Tesla sugirieron que los abogados querían tener más tiempo para construir su caso.

El pasado 9 de julio, Elon Muski informó a Twitter que renunciaba a comprar la red social después de no recibir respuesta por parte de la compañía al pedir información sobre el número de cuentas falsas en la plataforma, así como la gestión de auditar y suspender las mismas.

Twitter no esperó y pocos días después presentó ante un tribunal del estado de Delaware una demanda contra el polémico multimillonario para obligarle a cumplir su oferta de compra de la empresa tras romper el acuerdo entre las partes.

“Musk aparentemente cree que él, a diferencia de cualquier otra parte sujeta a la ley de contratos de Delaware, es libre de cambiar de opinión, destrozar a la empresa, interrumpir sus operaciones, destruir el valor de los accionistas”, dijo un dirigente de Twitter, según publicó la cadena NBC News.