El veto emitido por el gobierno de EEUU pudiera afectar a las empresas telefónicas europeas por un posible atraso en la llegada de la tecnología 5G a esa región

Prohibir el uso de equipos de red producidos por fabricantes chinos como Huawei podría costar hasta 55.000 millones de dólares (unos 62.300 millones de dólares) a los operadores europeos, según una nota interna publicada por la Asociación Mundial de Operadores (GSMA) a la que tuvo acceso la AFP.

Según la GSMA, los operadores perderían, además, hasta 18 meses en la instalación de la red 5G, la nueva generación de telefonía móvil, en caso de que no pudiesen utilizar equipos del gigante de las telecomunicaciones Huawei o de la empresa también china ZTE.

Plantea un serio problema la necesidad de reemplazar equipos ya instalados en las redes 3G y 4G, para garantizar su compatibilidad con los nuevos equipos 5G.

Según la GSMA, un punto crucial es la capacidad de los competidores no chinos de ZTE y Huawei, principalmente el sueco Ericsson, el finlandés Nokia y el surcoreano Samsung, de proveer los equipos adicionales necesarios y al mismo tiempo continuar cumpliendo los contratos ya firmados en Asia o América del Norte.

Esta situación podría variar fuertemente de un país a otro, e incluso de un operador a otro, ya que la parte de los componentes de Huawei o ZTE en los equipos instalados puede fluctuar mucho.

En total, a finales de 2018, Huawei tenía el 28% del mercado en los equipos de red en Europa, delante de Nokia y Ericsson, cada uno con 25%, mientras que ZTE controlaba un 10% del mercado.

Huawei se encuentra en el ojo de la tormenta desde que la administración de Donald Trump prohibió en mayo de 2019 a las empresas estadounidenses vender equipos y software de alta tecnología al grupo chino, al que acusa de espionaje en provecho de Pekín.


Desde entonces, varias empresas se alejaron de Huawei, por ejemplo Google, cuyo sistema Android equipa a la inmensa mayoría de los smartphones en el mundo.

Pero según la opinión de varios operadores europeos, Huawei dispone de entre 12 y 18 meses de ventaja en el desarrollo del 5G frente a sus competidores, con un gasto en investigación igual al de Nokia y Ericsson juntos.

Por ahora, los Estados europeos no tomaron posición formal a favor de una prohibición de equipos Huawei en las redes 5G.