La denuncia indica que Samsung Electronics Australia hizo representaciones falsas y engañosas en unas 300 campañas publicitarias difundidas a partir de febrero de 2016

Las autoridades de Australia presentaron una demanda contra la filial australiana de la empresa surcoreana Samsung Electronics por presuntamente engañar a los consumidores acerca de la resistencia al agua de varios de sus celulares Galaxy.

La Comisión Australiana de Competencia y Consumo (Accc, por sus siglas en inglés), presentó la demanda el jueves 10 de julio ante un tribunal federal de Melbourne (capital costera del estado de Victoria en el sureste de Australia), según confirmaron a Efe las oficinas de prensa, tanto del ente regulador, como de la compañía tecnológica.

La denuncia indica que Samsung Electronics Australia hizo representaciones falsas y engañosas durante unas 300 campañas publicitarias difundidas a partir de febrero de 2016 en las que parecía que los teléfonos eran resistentes al agua al ser usados o expuestos al mar o en piscinas.

Samsung dijo durante sus campañas que los teléfonos podían sumergirse a más de 1,5 metros de profundidad en el agua durante unos 30 minutos, indicó la Accc a través de un comunicado.

El ente regulador remarcó que Galaxy no hizo pruebas acerca de la resistencia de los teléfonos al agua y además Samsung alerta en su portal que no es aconsejable utilizar el nuevo Galaxy S10 en la playa o la piscina.

La Accc también señaló que Samsung, que vendió estos teléfonos a un mayor precio que los otros modelos que no tenían estas características promocionadas, rechazó los reclamos de consumidores que los sumergieron.

Samsung reconoció que la impermeabilidad influyó en la compra de teléfonos inteligentes en Australia, donde ha vendido más de cuatro millones de teléfonos Galaxy.

Los dispositivos afectados por la demanda son los S10e, S10, S10 Plus, S9, S9 Plus, S8, S8 Plus, S7, S7 Edge, Note 9, Note 8, Note 7, A8, A7, y el A5, fabricados entre 2016 y 2019.

Samsung se ha visto afectada por varios fiascos recientes, incluido el del Galaxy Note 7, que dejó de producir y vender en 2016 por repetidos casos de incendio del terminal al recargar la batería, o el del Galaxy Fold, el primer smartphone plegable del que retrasó su lanzamiento este año por problemas en la pantalla táctil.