Esta cifra de abortos se divide entre espontáneos, vinculados a la deficiencias nutricionales de las madres y a la falta de atención prenatal; e inducidos, relacionados con la falta de acceso a métodos anticonceptivos en Venezuela

El informe Mujeres al Límite 2019 presenta que por cada cuatro partos hubo un aborto entre el período agosto-diciembre de 2018, cifra que promedia 15 abortos diarios y 2.246 en total.

Estos datos fueron obtenidos a través de una investigación realizada en cuatro centros hospitalarios del país: La Maternidad Concepción Palacios (Distrito Capital), Victorino Santaella (Miranda), Hospital Enrique Tejera (Carabobo) y la Maternidad del Sur (Carabobo).

El informe explica que el número de abortos se divide entre espontáneos, que están vinculados a la deficiencias nutricionales de las madres y a la falta de atención prenatal; y los inducidos, que tienen que ver con la falta de acceso a métodos anticonceptivos generados por embarazos no deseados.

Mujeres al Límite fue presentado este viernes por las organizaciones Cepaz, Mujeres en Línea, Avesa, Freya y Equivalencias en Acción. Magdymar León Torrealba, coordinadora de Avesa, explicó que el documento muestra “la situación de vulneración de derechos humanos de las mujeres venezolanas en el contexto de crisis humanitaria compleja” con el objetivo de “hacer un llamado a todos los actores políticos, a las autoridades estatales y a la sociedad civil que “urge la construcción e implementación de planes y políticas que garanticen una vida digna para las mujeres”.

Embarazo en adolescentes

Otro tema que plantea el informe Mujeres al Límite es el del embarazo en adolescentes. Al respecto, León recordó que de acuerdo al Informe de Estado de la Población Mundial del Fondo de Población para 2019, Venezuela se ubica como el tercer país con mayor índice de embarazos en adolescentes de la región con un cifra de 95 madres adolescentes entre 15 y 19 años por cada cien mil madres.

La psicóloga explicó que estos datos fueron ratificados en el informe, en el que encontraron que, del total de partos que se registraron en los cuatro hospitales del estudio, el 27% eran de madres de entre 13 a 19 años y los que están ubicados en zonas más empobrecidas aumenta a 29%. Incluyendo cuatro abortos en niñas menores de 12 años, todos en el estado Carabobo.

Para la investigación también realizaron un estudio en cinco ciudades del país durante el período de agosto-diciembre de 2018 en el que exploraron el índice de escasez de métodos anticonceptivos en 151 farmacias y encontraron que existe escasez de entre 80 y 90%, reflejando que el método más accesible son los condones, que, de igual forma, presenta un desabastecimiento del 52% en las farmacias. La psicóloga recordó que, a pesar de encontrarse preservativos en los establecimientos, el tema de los costos los hacen inaccesibles a determinadas personas.

Mortalidad materna

Luisa Kislinger, investigadora de la Asociación Civil Mujeres en Línea, denunció que este mes se cumplen dos años desde la última vez que el Ministerio de Salud publicó el boletín epidemiológico, que incluye las cifras de mortalidad materna. Ante el hecho, las organizaciones que participaron en el informe Mujeres Al Límite exigen que se retome la publicación para saber la situación real de lo que está ocurriendo con la mortalidad materna.

Kislinger describió que en Venezuela “ha disminuido la capacidad de atender la las mujeres”, situación que pudieron comprobar en la Maternidad Concepción Palacios, la cual denuncian que está funcionando a la mitad de su capacidad.

“Podemos afirmar que los riesgos de morir por complicaciones asociadas al embarazo y al parto son altos dado el contexto de precariedad y las condiciones de vida en las que se encuentra la población”, añadió la investigadora.

Según Cáritas de Venezuela, para el segundo semestre de 2018 se encontró que en parroquias de 7 estados del país, el 2% de las mujeres embarazadas presentaban desnutrición aguda y que el 24% de ellas eran adolescente menores de 19 años.

La representante de Mujeres en Línea reiteró que la mortalidad materna está asociada a las situaciones de precariedad que observaron en los centros hospitalarios de estudio. Allí encontraron que no hay insumos medicamento, los servicios de agua y luz son irregulares, las brechas en materia del personal de salud, específicamente en los de anestesiología y neonatología, y que los servicios de laboratorio y de alimentación no funcionan o funcionan de manera irregular.

Un ejemplo que colocó es que en el único hospital que tenía el servicio de alimentación funcionando, pero de manera irregular, fue el de la Maternidad Concepción Palacio. Allí registraron que solo ofrecen almuerzo pero de lunes a viernes.

Según el Fondo de Población, Venezuela se ubica en el grupo de países con una mortalidad materna de entre 100 y 299 muertes maternas por 100 mil nacidos vivos registrados, sobre este dato Kislinger alertó que sí existe un aumento dibido a que el mismo fondo de Población ubicó a Venezuela con 95 muertes maternas por 100 mil nacimientos vivos registrados en 2015.

Niñas, adolescentes y mujeres indigenas

Sobre el tema de las niñas, adolescentes y mujeres indígenas de Venezuela, la investigadora Luisa Kislinger denunció que para el Estado “siguen estando invisibles a pesar de que la emergencia humanitaria compleja tiene efectos devastadores en sus vidas”.

Kislinger visibilizó que en la actualidad las indígenas en el país son víctimas de explotación sexual y esclavitud, prácticas vinculadas a la falta de alimentos, medicamentos y servicios de atención a las mujeres, esto muy particularmente exacerbado en el contexto del Arco Minero del Orinoco, zona en la que además, están siendo explotadas sexual y laboralmente y en las que están viviendo en condiciones de esclavitud, según el informe.

“Existen espacios de prostitución en los que se compran mujeres, niñas y adolescentes quienes además, son violadas, maltratadas y obligadas a involucrarse en actividades criminales por militares, mineros y grupos armados”, denunció Kislinger.

Para la internacionalista estas situaciones “necesitan recibir respuestas oportunas por parte del Estado y necesitan que los sectores políticos y humanitarios desplegados o por desplegarse en Venezuela”, por lo que incluyo en ese llamado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a que tomen en cuenta las necesidades diferencias de las niñas, adolescentes y mujeres indigenas en “todos los planes y respuestas que se estén preparando para atender la emergencia humanitaria compleja” del país.

El compromiso del Estado

Magdymar León Torrealba de Avesa expuso que el retroceso en los derechos sexuales y reproductivos y derechos humanos de la mujer “tiene implicaciones muy importantes” debido a que profundizan las brechas de género, lo que significa que las mujeres tendrían mayor pobreza, menor posibilidad de incorporarnos al trabajo productivo y mayor riesgo a la violencia contra la mujer, a la violencia sexual y las diversas formas de explotación, trata y tráfico de mujeres, por lo que insistió en que “el Estado venezolano debe cumplir sus compromisos en materia de los derechos de las mujeres”.

La psicóloga detalló que estos problemas sociales se incrementan ante “la ausencia y la deficiencia de políticas públicas efectivas en materia de mujeres”, lo que se traduce en una serie de problemas como el aumento de muertes maternas, abortos inseguros, embarazo en adolescentes, violencia contra la mujer y la migración de mujeres, específicamente para la búsqueda de servicios de salud sexual y reproductiva.

Las voceras explicaron que algunos de los datos que están reflejados en el informe derivan de estudios que tuvieron que realizar las organizaciones debido a la falta de cifras oficiales en diversos temas, incluidos los temas de mujeres.