Entre Bs 300 y 3.000 en efectivo se puede pagar por un libro en estado óptimo, por un texto ya casi desgastado pero que no se consigue por ninguna parte o un título raro. En el Día Internacional del Libro, seguramente llegarán más sacos y cajas llenas de páginas que unos desechan y otros buscan

Quienes viven en Caracas tienen algo muy claro si de libros se trata. Ir al Puente de la Avenida Fuerzas Armadas es un paraíso para encontrar todo lo que no se consiga en librerías convencionales de las pocas que van quedando en la ciudad.

Son muchos los factores que han llevado a los venezolanos y, en especial a los caraqueños, quienes se jactaban de tener nutridas librerías, a canjear libros, intercambiarlos, prestarlos, venderlos –así sea usados–, y todo para seguir leyendo pese a que ya no llegan a Venezuela títulos de actualidad, o difícilmente llegan.

Entre carros, vendedores, motos y el ruido que produce el centro de la ciudad, en ese lugar, ahí está el mercado de ejemplares literarios raros, usados, nuevos o desgastados, de primeras ediciones o de ediciones ya incomprables, incunables, y de todas las áreas, más grande y al aire de Caracas.

Desde novelas de Harry Potter, o de autores como García Marquez, pasando por Mario Vargas Llosa, libros de Mario Benedetti y Francisco Suniaga, hasta llegar a la metafísica, filosofía, teología oriental, temas de autoayuda, y pare usted de contar… Ahí hay lo que busque el comprador.

Cada persona que pasaba, mientras Contrapunto realizaba su recorrido este lunes, víspera del Día Internacional del Libro, veía detalladamente –entre revistas de National Geographic y ediciones viejas de Todo en Domingo de El Nacional–, el libro que le llamaba la atención. 

Ya a las 3:00 de la tarde los vendedores empiezan a limpiar su mercancía: quitan sobre portadas y hojas, el polvo y la negrura que produce la contaminación. La noche comienza a caer temprano para estos expendedores de libros usados, porque a la inseguridad no le gusta la lectura.

Otros empezaban una partida de dominó, mientras atendían a los clientes. Una señora preguntó por una copia de Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez. Pagó 2.000 bolívares soberanos en efectivo. 

Pero hay muy buenos precios, considerando el costo de producir, imprimir y editar un libro: entre Bs 300 y hasta 3.000 en efectivo se puede pagar por una copia en un estado óptimo, aunque en algunos casos hasta una dedicatoria traen en la primera página del libro. 

“Aquí se llevan de todo, pero ahora, con estos días de crisis, los libros de autoayuda son muy comprados”, aseguró uno de los vendedores.

La tarde empezaba a caer y muchos locales bajaban su santamaría, otros terminaban su jornada laboral. Eran las 4:15 de la tarde y los libros eran guardados para, con suerte, sean comprados este martes 23 de abril en el Día Internacional del libro