En un encuentro de alto nivel político, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, recibió este jueves en la Oficina Oval a la líder venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado. La reunión, confirmada por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, tiene como objetivo principal analizar las «realidades en el país» y coordinar los próximos pasos tras el cambio de mando ocurrido en Venezuela el pasado 5 de enero.
Durante su rueda de prensa diaria, Leavitt calificó a Machado como una «voz extraordinaria y valiente» para los ciudadanos venezolanos, subrayando el interés personal del mandatario estadounidense en sostener este diálogo directo con la dirigente.
A pesar del reconocimiento a la figura de Machado, la Casa Blanca mantuvo una postura cautelosa respecto a la convocatoria inmediata de nuevos comicios. Según la portavoz, la visión de Trump sobre la crisis venezolana sigue siendo «realista» y estratégica.
«El presidente quiere ver elecciones en Venezuela en algún momento, pero no tengo un cronograma», explicó Leavitt, sugiriendo que la prioridad actual de la administración estadounidense se centra en la estabilidad institucional y económica antes que en un proceso electoral inmediato.
Un punto destacado de la comparecencia fue el reconocimiento explícito a la gestión de la presidencia encargada de Venezuela, actualmente liderada por Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro. Leavitt aseguró que la coordinación entre Washington y Caracas ha sido total en las últimas dos semanas.
- Cumplimiento de exigencias: La portavoz afirmó que el gobierno interino ha sido «extremadamente cooperativo» y ha acatado todas las demandas y peticiones de la administración Trump.
- Seguridad y Petróleo: Estas demandas incluyen la facilitación del control estadounidense sobre los recursos petroleros para su reconstrucción y la colaboración en las investigaciones sobre la «flota fantasma».
La visita de María Corina Machado a Washington ocurre en un momento de reconfiguración del mapa político regional. Tras haber sido pieza fundamental en la movilización ciudadana de 2024 y 2025, el rol de Machado en este encuentro se interpreta como el de una asesora clave para Trump en la validación de las políticas de reconstrucción del país.
El reconocimiento como Premio Nobel de la Paz, otorgado recientemente por su labor en la resistencia civil, le ha brindado un estatus diplomático que facilita estas gestiones al más alto nivel en los Estados Unidos, mientras Caracas avanza en la elaboración de un nuevo marco legal bajo la supervisión de Washington.






