El consumo de azúcar forma parte de la dieta cotidiana de millones de personas; sin embargo, pocos comprenden con exactitud la cascada metabólica que se desencadena en el cuerpo tras ingerir alimentos ricos en sacarosa o glucosa. Para arrojar luz sobre este tema fundamental en la medicina preventiva, la doctora Yoxsivell Limas Pérez, explica los procesos fisiológicos que ocurren al comer azúcar y cómo impactan en la salud a corto y largo plazo.
Al ingresar azúcar al organismo, el sistema digestivo la descompone rápidamente en glucosa, la cual pasa al torrente sanguíneo. Como respuesta, el páncreas libera insulina, una hormona encargada de transportar la glucosa a las células para convertirla en energía.
La doctora Limas Pérez, destaca que el problema radica principalmente en los picos glucémicos repentinos:
-La inyección y caída de energía: «Cuando consumimos azúcares refinados en exceso, se produce un pico glucémico que otorga una sensación inmediata de energía. No obstante, el páncreas responde liberando una gran cantidad de insulina, lo que provoca una caída drástica de glucosa en sangre. Este fenómeno genera fatiga, irritabilidad y un deseo recurrente de seguir consumiendo más dulce», señala la especialista.
-Almacenamiento de grasa: Si las reservas de glucógeno muscular y hepático están llenas, el exceso de azúcar ingerido se transforma en triglicéridos y se almacena en forma de tejido graso, favoreciendo el aumento de peso.
-Respuesta cerebral: El azúcar activa el sistema de recompensa del cerebro mediante la liberación de dopamina, el neurotransmisor asociado al placer, lo que explica por qué puede resultar tan adictivo y difícil de moderar.
Un consumo elevado y sostenido de azúcar no solo altera la energía diaria, sino que se vincula directamente con el desarrollo de resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, hígado graso, inflamación celular crónica y enfermedades cardiovasculares.
Claves para un consumo consciente y saludable
Para mantener una salud metabólica óptima sin necesidad de eliminar drásticamente todos los carbohidratos, la doctora Yotsivell Limas Pérez recomienda:
-Priorizar carbohidratos complejos: Optar por granos enteros, tubérculos y legumbres que liberan glucosa de forma gradual y evitan picos de insulina.
-Acompañar con fibra, proteína y grasas saludables: Combinar los azúcares naturales (como las frutas) con fibra o proteínas frena su absorción rápida en el intestino.
-Leer las etiquetas de los alimentos: Identificar azúcares añadidos bajo nombres como jarabe de maíz de alta fructosa, maltodextrina, sacarosa o dextrosa.
-Fomentar la hidratación activa: Priorizar el agua sobre bebidas azucaradas, jugos industriales o refrescos.
»Entender lo que ocurre dentro del cuerpo al comer azúcar no busca generar temor, sino educar para tomar decisiones alimentarias conscientes que protejan nuestra calidad de vida a futuro», concluye la doctora.





