Graterón, junto a los también opositores Gilber Caro, Hasler Iglesias, Luis Somaza, Freddy Guevara, y Leopoldo López, fue acusado por el presidente del Parlamento, el chavista Jorge Rodríguez, de estar vinculado con los tiroteos en la Cota 905

La oposición venezolana rechazó este martes las acusaciones del chavismo contra el político Emilio Graterón, acogido en la Embajada de Chile en Caracas tras ser señalado de estar vinculado con los tiroteos que en julio pasado paralizaron parcialmente la vida de la capital durante casi 72 horas.

“El régimen decidió incriminar a Emilio Graterón, hermano de lucha y coordinador político de nuestra organización, inventando que tiene nexos con las bandas criminales de la Cota 905, cuando es bien sabido que esos vínculos están en Miraflores”, dijo la diputada electa en 2015, Adriana Pichardo en Twitter.

Graterón, junto a los también opositores Gilber Caro, Hasler Iglesias, Luis Somaza, Freddy Guevara, y Leopoldo López, fue acusado por el presidente del Parlamento, el chavista Jorge Rodríguez, de estar vinculado con los tiroteos la Cota 905

Rodríguez mostró unas supuestas conversaciones por WhatsApp entre estos opositores contra los que esperaba se emitieran órdenes de captura.

Guevara está preso desde hace tres semanas y acusado por la Fiscalía de estar “vinculado con grupos extremistas y paramilitares asociados al Gobierno colombiano”.

Tras esas acusaciones, el Gobierno de Chile informó el pasado 16 de julio que acogió a Graterón en calidad de huésped en la residencia de la Embajada de Chile en Venezuela para darle “protección”, a pedido del líder Juan Guaidó.

“Agradecemos al Gobierno de Chile su acogida, en calidad de huésped, al dirigente y exalcalde Emilio Graterón, una medida que solicitamos en defensa de sus derechos humanos, por la persecución del régimen en su contra y contra toda la alternativa democrática”, replicó Guaidó.