En una tienda de zapatos en pleno bulevar de la ciudad capital, un empleado del local aseguró que las ventas se han mantenido igual, que cuando vendían por redes sociales y de manera clandestina

Este martes, Caracas despertó en el segundo día de la nueva jornada de flexibilización, pese a que el día de ayer el el Gobierno de Maduro reportó un total de 995 casos y seis nuevos fallecidos por coronavirus. 

El ministro de comunicación, Jorge Rodríguez aseguró que de esos casi mil casos, solo 306 son de la Gran Caracas, aun así desde el lunes, centros comerciales, tiendas, venta de ropa y calzado abrieron sus puertas como parte del formato de 7×7 impuesto por el Gobierno de Maduro.

Desde que la pandemia de la covid-19 llegó a Venezuela, Sabana Grande, uno de los lugares conocidos por sus ofertas en vestimenta y calzado, ha trabajado “bajo la cuerda”, con Santamarías abajo y ventas muy discretas. Pero esta semana pudieron abrir nuevamente, sin temor a que las autoridades los reprendan por vender productos que no son de los sectores priorizados. 

En una tienda de zapatos, en pleno bulevar de la ciudad capital, Elber González, vestido con el uniforme de su trabajo, aseguró que las ventas se han mantenido igual, que cuando vendían por redes sociales y de manera clandestina. 

González afirmó que todavía mantienen sus ofertas y rebajas, ya que están muy conscientes que pronto tendrán que cerrar de nuevo y vender “con precaución”. 

“La única ventaja es que podemos estar tranquilos vendiendo con la puerta abierta, pero eso no va a durar mucho”, dijo. 

Los vendedores ambulantes todavía se pasean cerca de la tiendas para pregonar sus precios. Tapabocas a un dólar, tres pares de medias por dos. Una que otra vez los vendedores son correteados por los guardias de seguridad de las tiendas o hasta por la Policía municipal de Libertador. ¿La razón? Alejan a los clientes, les dicen los empleados de las tiendas. 

Por otro lado, hay quienes afirman que esta medida de flexibilización no es conveniente. José Felix, como se presentó un transeúnte que aseveró que no tiene sentido “esta salida a la calle en pleno aumento de casos”. 

“Una semana si, la otra no, la otra y la siguiente también ¿entonces qué es? El coronavirus se toma descanso?”, preguntó mientras seguía su camino al banco.