“Ellos seguirán vivos en nuestros corazones y en el corazón de Dios”, estas fueron las palabras del padre que este martes 21 de julio ofició una misa en la Universidad Central de Venezuela (UCV) por el descanso eterno de 10 estudiantes, una profesora y una egresada del recinto que fallecieron de manera trágica en el doble terremoto que azotó a Venezuela el pasado 24 de junio.
Desde el pasillo de la Escuela de Psicología, familiares, cercanos y compañeros de clase rindieron homenaje a tres estudiantes de Idiomas Modernos, dos de la Escuela de Educación, tres de la Escuela de Letras, dos más de la Escuela de Artes y de Psicología, además de una docente y una egresada de la Casa de Estudios que perdieron la vida por este fenómeno geológico.
“Estamos muy golpeados por todos los acontecimientos que ocurrieron en el país, acontecimientos que sesgaron la vida de hermanos y hermanas”, dijo Eduardo Soto, párroco de la parroquia universitaria La Epifanía del Señor, de la UCV.


Sin embargo, añadió que lo sucedido invita a todas las personas a que no decaigan y sigan creyendo en la misericordia de Dios para estar llamados a volver a un lugar de paz y de luz donde se puedan reencontrar con todos los hermanos fallecidos y volver a sonreir.
“En esta hora de dolor no nos queda ora cosa que creer en Dios, en su misericordia, creer que esto no es el final, que no es así como terminan las historias bonitas, Todos somos hijos de Dios y estamos llamados a volver a un lugar de paz, de luz, donde nos reencontraremos, donde volveremos a sonreir”, dijo entre lágrimas y abrazos de los presentes.


En la eucaristía también pidieron por el descanso eterno de familiares de algunos presentes que también perdieron la vida aquel #24Jun. Asimismo, elevaron oración por la pronta recuperación de las personas lesionadas, especialmente por un estudiante de la Escuela de Geografía que está hospitalizado por presentar un traumatismo craneoencefálico.
El párroco también invitó a los asistentes que en medio del dolor e incertidumbre que embarga a cada una de las personas, honren la amistad y relación que dejó cada una de las personas fallecidas.
“Que este dolor que ensombrece hoy nuestra universidad lo podamos vencer con la luz que nos dintingue, con la luz que nos dejó Dios”, finalizó al tiempo que convidó a las personas a abrir su corazón para amar y querer al prójimo y, además, “vivir el presente”.









