Según una versión, la nave venezolana abrió fuego al crucero alemán por estar en territorio Nacional

El pasado 4 de abril, los corresponsales de CNN en español en Venezuela, Stefano Pozzebon y Sara Mazloumsaki, publicaron una nota que informó de un naufragio del barco de la Armada Nacional, El Naiguatá, luego de colisionar frente a la costa venezolana con el crucero alemán RCGS Resolute.

Según la versión del medio estadounidense, el navío criollo “golpeó por accidente en varias ocasiones al barco de pasajeros”. En ese mismo párrafo los propietarios aseguraron a CNN que el barco había estado en mantenimiento en aguas internacionales días antes del incidente.

En ese sentido, afirmaron que durante su travesía se toparon con el barco armado que les dio la orden de cambiar de dirección, ya que presuntamente que estaban en territorio de Venezuela

La compañía Columbia Cruise Services, con sede en Hamburgo, expresó que en ese encuentro El Naiguatá abrió fuego contra la embarcación alemana.

“Se dispararon armas de fuego y, poco después, el buque de la Armada se acercó al lado de estribor con velocidad y con un ángulo de 135 grados colisionó con el RCGS Resolute. El buque de la Armada continuó embistiendo la proa de estribor en un aparente intento de girar la cabeza del barco hacia las aguas territoriales venezolanas”, dijo la empresa en un comunicado.

Sin embargo, reconocieron que el Resolute tiene placas de acero para poder navegar entre el hielo, pero aún así, sufrió daños menores. Mientras tanto El Naiguatá, no tuvo suerte.

Al hacer contacto con la proa bulbosa reforzada del crucero de expedición de clase para zonas de hielo RCGS Resolute, el buque de la armada resultó con fuertes daños y posteriormente el hundimiento de la nave.

El día después

La Armada venezolana reconoció el incidente, aunque esta en desacuerdo con la versión de los alemanes.

Según Venezuela, el incidente ocurrió en las primeras horas del martes en territorio nacional, cerca de la Isla La Tortuga. Por su parte Columbia CS dice que tuvo lugar en aguas internacionales, cerca de Willemsted, Curazao.

El Ministerio de Defensa del país aseguró que el Resolute podría haber llevado mercenarios listos para atacar a Venezuela. Tomando en cuenta que un mes después de este incidente ocurrió la llamada Operación Gedeón, que tendría como propósito invadir al país y sacar a Nicolás Maduro del poder.

Luego una misión de búsqueda y rescate socorrió con éxito a la tripulación del barco patrullero que se hundía, informó la marina venezolana en un comunicado.

El gobierno nacional acusa al Resolute de haber abandonado al Naiguatá por su cuenta y en desgracia. Además la empresa dice que reiniciaron la navegación después de que el servicio de rescate de Curazao confirmó que había asistencia en el lugar.

No todo quedó en silencio

La Resolute llegó a Curazao. 32 tripulantes y solo con algunos golpes luego de su pelea con El Naiguatá. Desde su llegada a la isla Caribeña, junto a un proceso de cuarentena a raíz de la pandemia del coronavirus.

La administración de Nicolás Maduro, interpuso una demanda a la firma alemana luego del incidente. Teorías de piratería marítima, espionaje, agresión a la soberanía de Venezuela, daños y demás. El Ejecutivo solicitó un embargo de la nave, que fue recibida por la corte de primera instancia de Curazao.

Bertie Braam, abogado representante del Estado venezolano en este caso, contó al medio alemán DW que todavía no está resuelto quién tuvo la culpa en este caso, sino que la corte dice que la versión de El Naiguatá es una posibilidad y por eso rechazó el levantamiento del embargo.

“Resolute sólo podrá zarpar cuando emita una garantía bancaria por el valor del crucero, de unos 20 millones de euros”, dijo.

En la demanda, Venezuela exige el pago total de la nave hundida, lo que serían uno 125 millones de euros. Si la corte concede la demanda, que es contra el dueño, el operador y la compañía aseguradora.

El abogado prevé que el proceso será largo. Las partes del caso pueden apelar a la corte de segunda instancia en Curazao y más tarde a la Corte Suprema, en Holanda. Pero por ahora, las medidas por la COVID-19 mantienen a los tripulantes a bordo de la Resolute, pero una vez que las fronteras se abran, podrán regresar a sus países de origen.

El medio alemán le preguntó a la oficina de comunicaciones del Resolute y confirmó que la tripulación se encuentra en buenas condiciones.

Para este viernes 15 de mayo, todavía no hay una declaración final sobre el caso que lleva más de un mes en misterio y dudas sobre lo que realmente pasó.