No es un robot el que atiende a quienes se comunican con LlamadaSos y piden ayuda porque creen tener el coronavirus. Son médicos venezolanos los que están al habla en el número 0212-3135660, de lunes a domingo. Esta iniciativa de la Facultad de Medicina de la UCV, producto del empeño del doctor Héctor Arrechedera, espera mantenerse más allá de la pandemia

“¿Llamamos? Es mejor que salir corriendo a ver qué es esto”. Tres días con dos miembros de la familia con vómitos y diarrea hacían pensar lo peor: COVID-19. Pero… ¿dónde ir sin carro, sin dinero? Con un poco de temor marcaron el número de LlamadaSOS. Y comenzó la consulta.

Una doctora preguntó los síntomas, los días, lo que hicieron. Al explicar que no hubo fiebre ni tos seca, cambió el rumbo. Todo parecía indicar una virosis de la época, porque a la epidemia de COVID-19 se suman resfriado, gripe, dengue, zika, chikungunya. Recomendó quedarse en casa para evitar contagiar a otros y tomar acetaminofén en caso de mucho malestar.

El servicio gratuito LlamadaSos nació al comienzo del confinamiento, por iniciativa del programa de Telemedicina de la Facultad de Medicina de la UCV, para ayudar a descartar pacientes con covid-19. El doctor Héctor Arrechedera, promotor de esta iniciativa, explica que no querían quedarse en casa sin ayudar en esta crisis. Como tenían el equipo de tecnología y desarrolladores de software, dieron un paso más: “Empezamos a pedir apoyo a empresas privadas, porque necesitas plataforma tecnológica, conectividad y un E1 que nos lo dio Digitel (para atender varias personas simultáneamente). Daycohost nos dio el servidor y la seguridad y mantenimiento, y un grupo de desarrolladores montó el call center. En tres semanas hicimos pruebas”.

Aunque no le gusta que se le reconozca de esa manera, la realidad es que esta idea caminó por la voluntad y decisión de Arrechedera.

“Inicialmente pusimos un robot, pero lo desechamos porque a la gente no le gusta que le pregunte un robot. Llaman para hablar con un médico, no un robot”, explica. Además ajustaron otros detalles. “La gente no quiere dar su cédula, no quiere decir de dónde está llamando. Decidimos obviar todo eso”.

De la parte médica comenzaron a desarrollar un sistema de coordinación, a fin de que los médicos trabajaran en guardias de seis horas cada uno, a disponibilidad del servicio. Son 30 médicos con un Coordinador por guardia y la Coordinación de la doctora Judith Toro Merlo.

El propósito del servicio es que, en tiempos de pandemia, la gente no asista, en primera instancia, a un centro de salud, porque el distanciamiento físico es lo recomendable, refiere. “Por delnte ponemos el médico a una llamada de distancia; así te proteges tú y proteges al personal de salud”.

La idea inicial es descartar los síntomas y signos e indicar a quienes llaman una conducta terapéutica para COVID-19, en primer lugar, y ahora para cualquier patología.

“Es un servicio gratuito de la universidad para el país, la universidad da respuesta”, destaca. Y que suma nuevos aliados. Ahora el grupo Code for Venezuela se va a asociar por Telegram.

Cuando el servicio nace formalmente, en abril, se reportaban 20 llamadas a la semana. Hoy reciben 500 llamadas diarias. Trabajan entre 8 de la mañana y 6 de la tarde de lunes a domingo. “En este momento hay capacidad para atender 15 llamadas simultáneamente, y la idea es llegar al doble”, adelanta.

Cuando la persona llama, detalla, es igual que cuando ibas a un ambulatorio: te preguntan un cuestionario básico para tratar de identificar los síntomas, determinar si la afección es leve o severa. Pueden recomendarte que te quedes en tu casa u orientarte sobre si debes ir a buscar atención médica personalizada. Si parece COVID-19 se hace seguimiento del caso.

Lo más frecuente en estos meses es la angustia de las personas ante cualquier síntoma, porque todo el mundo piensa que tiene covid-9 aunque no lo tenga, afirma. Alguien tiene una alergia, o un resfriado, y se encienden las alarmas. Por eso, lo primero es tranquilizar y que la gente se sienta acompañada por un servicio médico de calidad.

Acostumbrado a hacer mucho con poco, Héctor Arrechedera lucha para que el servicio crezca; poder atender 24 horas con el doble de médicos, disponer de un espacio físico. Incluso, para que cuando “todo pase” LlamadaSos les tienda una mano a los venezolanos en el mar de la emergencia humanitaria compleja.