Para Arroyo la realización de unas nuevas elecciones tienen que estar precedidas por cambios drásticos en el registro electoral y en la junta directiva del CNE

Para el especialista y técnico electoral Félix Arroyo unas nuevas elecciones no se pueden realizar hasta tanto “no cambie la percepción del electorado” hacía el Consejo Nacional Electoral (CNE) porque, desde su criterio, “se ha ido diciendo que no se puede confiar en el CNE”, y sea verdad o sea mentira que hace trampa “ya la percepción está montada”.

Unas nuevas elecciones aún con la sombra negativa sobre la máxima autoridad electoral del país, haría que no todos los ciudadanos participen, y, según Arroyo, todos los factores políticos necesitan revertir esta situación aplicando cambios drásticos dentro del CNE.

Arroyo insiste que para un nuevo proceso electoral “todos los partidos políticos tienen que volverse a validar” desde los más pequeños hasta los que tienen mayor trayectoria, y como otra medida, que no se puede postergar, sería nombrar una nueva junta directiva que renueve todas las autoridades y en los que se vea reflejado todas las tendencias políticas.

Según la Ley Orgánica del Poder Electoral, “el CNE debe estar integrado por cinco rectores cuyos periodos de ejercicio en funciones es de siete años. Son designados por la Asamblea Nacional con el voto de las dos terceras partes de sus integrantes y podrán ser reelegidas o reelegidos en sus cargos hasta un máximo de dos periodos adicionales, previa evaluación de su gestión por parte de la AN”.

Foto: Rafael Briceño

En el caso de la rectora Tibisay Lucena, ejerce como rectora principal del CNE desde el 30 de abril de 2006, a pesar de que en abril de 2013 su cargo expiró. En diciembre de 2014 Lucena fue ratifica en su cargo por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). 

Sobre el tema de un supuesto adelanto de elecciones parlamentarias, como parte de una propuesta que ha hecho el mandatario Nicolás Maduro en varias oportunidades, el experto electoral opina que “en ningún país democrático se adelantan elecciones o se cambian fechas por pura conveniencia”.

Otro punto de suma importancia es el del registro electoral. Al respecto Arroyo comenta que en días anteriores recibió las cifras del registro; y a la fecha es de 20.800.000 personas inscritas, con apenas 108.000 votantes en el exterior, lo que para él, resulta totalmente “absurdo” porque lo importante en unas nuevas elecciones sería “que no te vaya a votar un grupo y el otro no”.

Para Arroyo, el gobierno de Nicolás Maduro aplicó una estrategia muy bien estudiada a partir de las elecciones de gobernadores en 2017, realizadas después de la elecciones de la polémica elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente.

“En las elecciones de gobernadores se iban a realizar unas primarias. A partir de allí alguien dijo que no había que ir a votar porque se iba legitimar la ANC y una parte del electorado no fue a votar. Según las predicciones se iban a ganar 18 gobernaciones y se ganaron cinco de las cuales uno no se pudo ni juramentar”, detalla Arroyo.

Foto: Rafael Briceño

Sobre el tema, el asesor electoral explica que la ley dice que las elecciones de gobernadores tienen que ser junto a las elecciones de consejos legislativos. A pesar de la normativa, el CNE las separó, Para Arroyo esto fue “porque si les fallaba la estrategia todavía tenían los consejos legislativos como una carta bajo la manga” contra los candidatos opositores que resultaran electos.

Para que se realicen unas nuevas elecciones en Venezuela “hay muchas cosas que hay que hacer primero”, según la opinión de Arroyo, porque de no ser así, considera que repetiría lo sucedido en las elecciones presidenciales del pasado 20 de mayo en el que considera “solo un factor fue a votar y, además, un factor “que fue obligado”.

El pasado 25 de junio, el representante de Estados Unidos para los asuntos de Venezuela, Elliot Abrams, manifestó que espera que el informe detallado que la alta comisionada para los derechos humanos de la ONU Michelle Bachelet, el cual debe presentar el próximo 5 de julio, incluya un llamado a “elecciones libres” en el país.

De igual forma, organizaciones como la Alianza para el Referéndum Consultivo entregó una carta a Carlos Torres, integrante de la comisión que acompañó a Bachelet durante su visita a Venezuela, en la que proponen una convocatoria de un referéndum para la relegitimación de todos los poderes públicos mediante elecciones generales.

En mayo Bloomberg reseñó que, según voceros del presidente de la Asamblea Nacional Juan Guaidó, el éxito en las conversaciones en Oslo dependerían de si Maduro acepta o no la propuesta de unas nuevas elecciones presidenciales.