En este momento hay un desorden estratégico que se mantendrá si continúa Trump, señala Jesús Seguías, presidente de Datincorp. Una victoria de Biden podría llevar a un “Oslo plus” y al levantamiento de las sanciones a cambio de una negociación, subraya el internacionalista Kenneth Ramírez

Todo parece indicar que una victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales de Estados Unidos cambiará las políticas hacia el gobierno de Nicolás Maduro. Y que la continuación de Donald Trump en la Casa Blanca puede mantener el orden de cosas y las medidas vigentes. Pero serán caminos para tratar de llegar a un mismo destino: un cambio político en Venezuela.

“Lo único que es política de Estado en Estados Unidos es el rechazo a los gobiernos dictatoriales en el mundo, a los gobiernos que juegan duro, a los gobiernos que atentan contra la democracia. Si hay algún consenso en Estados Unidos respecto a Venezuela es en el rechazo al gobierno de Nicolás Maduro”, señala el analista Jesús Seguías, presidente de la encuestadora Datincorp.

Otra cosa es lo que ha hecho de Trump, que “quiere una negociación pero bajo la premisa de que el gobierno de Maduro tiene que capitular y tiene que negociar. Eso no es una negociación, no es una negociación seria”.

En este momento hay “un desorden estratégico en la Casa Blanca” que “no ha permitido que el marco para la transición democrática propuesto por Estados Unidos en marzo haya tomado cuerpo, cuando sabemos que es una excelente propuesta: un gobierno de transición paritario entre ambos factores para buscar una solución a la crisis del país”.

El Pentágono, en su opinión, comete el error “de impulsar ese marco cuando no es a ellos a quienes corresponde”; y en segundo lugar, de buscar aliados “que no eran los más adecuados para lograr una negociación con el chavismo”.

El internacionalista Kenneth Ramírez, presidente del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (Covri), explica que el año pasado la política de EEUU tenía dos líneas: la de John Bolton y la de Mike Pompeo. Hoy “tenemos la línea que canaliza Pompeo, que tiene un alineamiento muy fuerte con la Casa Blanca”. Este año hay más coherencia.  

Trump ha señalado que EEUU no debe “involucrarse en conflictos externos, sino centrarse en los temas más urgentes”. Pompeo se ha caracterizado por estar alineado con la agenda de Trump, y ha reconfigurado el Departamento de Estado para que siga las líneas del presidente, subraya Ramírez.

¿Qué se puede esperar dependiendo del aspirante que resulte victorioso?

Si gana Trump: Es posible que prosiga lo que Jesús Seguías considera el desorden estratégico actual.

La política de Trump sigue y seguirá siendo de presión, señala Kenneth Ramírez. El mandatario apuesta por el aislamiento, mantiene una campaña de máxima presión sobre la cúpula autoritaria venezolana para lograr que la cúpula acepte un proceso de negociación que lleve a una transición.

Lo más probable es que esa ruta se mantendría, y eso nos llevaría a un escenario inercial. ¿Qué se pueden encontrar los venezolanos con Trump? Una Venezuela mucho más sancionada, sanciones en otras áreas como el diésel. Probablemente un Guaidó que termine en el exilio, o asilado en una embajada. “No le conviene a nadie ese escenario”, sostuvo. Pero Trump es impredecible: puede terminar dándole la mano a líderes autoritarios, aunque de momento no parece “que vaya abandonar la causa democrática venezolana”.

Si gana Biden: Podría haber una mejor coordinación con la Unión Europea para buscar una salida negociada, opina Ramírez. “Veo un Oslo plus en ese escenario”, nuevamente con Noruega en la búsqueda de una salida negociada, un aumento de la ayuda humanitaria de EEUU. Las sanciones se levantarían con una negociación previa, “no de gratis”. El Partido Demócrata tiene claro que Venezuela necesita una salida pacífica con eventos electorales creíbles.

Lo que Jesús Seguías califica como desorden estratégico “no ocurriría con Biden”, porque Biden dirá que si es negociación, las sanciones “tienen como único objetivo obligar al gobierno de Maduro a sentarse a negociar en condiciones adecuadas y bajo un acuerdo ganar-ganar”. No se hablaría de rendición ni de capitulación.

Es posible que con Biden “se mantengan algunas sanciones, pero esas sanciones son para sentarse a negociar, por ejemplo, con Nicolás Maduro, en condiciones igualitarias, paritarias, para buscar una salida negociada en el país”, apunta Seguías.

Las acciones para Venezuela no solo son parte del futuro. Ya forman parte del presente de la campaña.