El Partido Comunista de Venezuela (PCV) exige al Ministerio Público que haga justicia y castigue a los responsables materiales e intelectuales del asesinato de dirigentes sociales y militantes comunistas. Hay una política para tratar de aislar al PCV, para impedir que el partido dé a conocer sus propuestas, indicó este martes el exparlamentario Yul Jabour.

Tres dirigentes del PCV han sido asesinados entre 2018 y el presente, confirmó Jabour. En noviembre de 2021 mataron a Oscar Rangel en Táchira, recordó en entrevista con Unión Radio. El 10 de enero de este año asesinaron a José Urbina en Apure, luego de denunciar presuntos hechos ce corrupción y contrabando.

Además hay otros dirigentes agrarios, cerca de 300, han sido desplazados o acosados, explicó. Para ninguno “ha habido una justicia efectiva, una justicia oportuna”.

La semana pasada el PCV acudió al Ministerio Público para reclamar por la impunidad. Todas las veces que han acudido “ellos reciben la comunicación, reciben la misiva” y no pasa nada, “no hay ningún tipo de acción después”.

En el contexto electoral hubo violaciones de derechos políticos y se negó la participación de candidatos del PCV. “El caso más notorio fue el de Barinas”, subrayó. No hemos tenido respuesta de la Contraloría, del CNE ni del TSJ, criticó.

Al diputado comunista Oscar Figuera no le permiten hablar en las sesiones de la Asamblea Nacional, condenó Jabour.

Buscan debilitar al PCV, generar un aislamiento y que las voces de los dirigentes comunistas no se escuchen, alertó. El gobierno se ha desligado de las políticas de liberación nacional de Chávez, y se plantea “salidas pactando con el gran capital” en lugar de otras medidas como acabar con las importaciones.

El partido del gallo rojo propone una ley de indexación salarial, un sueldo para vivir dignamente, destacó. También un proyecto de recuperación de prestaciones y jubilaciones.