El dirigente político y editor del portal Punto de Corte, Nicmer Evans, ofreció declaraciones este martes a las afueras del Palacio de Justicia en Caracas detalló su visión sobre el proceso de transición que atraviesa el país y las condiciones para una normalización democrática.
Evans inició su intervención agradeciendo a los medios de comunicación, a su equipo jurídico y a su familia, destacando el rol de su esposa, Martha Cambero, como representante de la lucha de los familiares de los detenidos.
En un gesto que calificó como libre de «complejos», el dirigente agradeció a la administración de los Estados Unidos. «Hoy le voy a agradecer al presidente Donald Trump y a Marco Rubio, porque gracias a la convocatoria de transición que ellos han implementado en el marco de la tutela que generan en este momento sobre Venezuela, es que yo estoy libre y muchos están saliendo de las cárceles», sentenció.
El politólogo advirtió que la cifra de presos políticos podría ser superior a la manejada oficialmente. «Todavía faltan más de 600 y cuidado y ese número se incrementa a 1.000 porque han estado llegando casos que habían estado siendo invisibilizados, ocultados o que simplemente tenían mucho temor», señaló.
Asimismo, Evans hizo un llamado a la reparación integral de las víctimas: «Es necesario, imprescindible que haya una justa reparación a todos aquellos que han sido afectados», refiriéndose a quienes han sufrido allanamientos, expropiaciones o pérdida de empleos y familiares. En este contexto, mencionó la necesidad de investigar la muerte de Alfredo Díaz, afirmando que «dentro de ellos mismos no pudieron desmontar la realidad que es que a Alfredo Díaz se le pudo haber salvado la vida».
Para Evans, la estabilidad del país pasa por «nacionalizar la transición», asegurando que la gestión de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, debe ser finita. «Delcy tiene la responsabilidad de devolver las condiciones para que iniciemos una verdadera transición», afirmó, añadiendo que este proceso debe derivar en elecciones creíbles.
Para lograr este objetivo electoral, el dirigente planteó una hoja de ruta técnica:
- Renuncia de la directiva del CNE: «Deben seguir el ejemplo que el defensor Ruiz dio. Deben renunciar».
- Depuración del sistema: Limpieza del registro electoral y del sistema de identidad venezolano.
- Garantía de voto: Asegurar la participación de los venezolanos tanto dentro como fuera del país.
Como periodista, Evans exigió el cese del bloqueo a medios digitales y el cierre de emisoras. «Debe regresar RCTV al país y hay que acabar con la censura», declaró, instando al Ejecutivo a unificar su discurso y demostrar voluntad real liberando los medios y devolviendo las concesiones a sus dueños.
Finalmente, el dirigente abogó por la derogación de instrumentos legales como la Ley contra el Odio y la Ley Resorte, y pidió la renuncia de figuras del alto mando como Vladimir Padrino López y Diosdado Cabello, por considerar que con ellos una transición es «absolutamente inviable».
Sobre la designación de Tarek William Saab como defensor encargado, Evans fue breve: «Si renunció una vez, puede renunciar dos veces», sugiriendo que el funcionario debería declinar cualquier posibilidad de permanencia definitiva para permitir una selección por mérito y no por interés político.





