Segundo Meléndez pide imaginarse que la oposición gane el RR “y al día siguiente haya cinco o seis candidatos de oposición, y no haya posibilidad de acuerdo. Estaríamos garantizándole, una vez más, el triunfo al chavismo”

Son 51 años de vida los que celebra, este miércoles 19 de enero, el Movimiento Al Socialismo (MAS). La fecha coincide con una situación política agitada, en la que se propone un referéndum revocatorio contra Nicolás Maduro, y con un proceso interno de revisión (convención nacional del MAS) para discutir un programa para Venezuela.

Aunque el partido no ha tomado una decisión sobre el revocatorio, Segundo Meléndez, presidente de la organización naranja, considera que sería “imprescindible que la oposición pueda resolver previamente un conjunto de problemas que le han impedido marchar junta”.

-¿Cuáles?

-Habría que encontrarse todas las fuerzas de la oposición, discutir una estrategia común, un objetivo común. Nosotros creemos que hay que plantear como objetivo común la necesidad de la recuperación de la democracia. Para recuperar la democracia necesitamos, inevitablemente, salir de este régimen. Hay que garantizar la forma cómo debemos salir. Nosotros hemos sostenido que la forma de salir de este régimen tiene que ser por la vía democrática, constitucional y electoral. Indudablemente el revocatorio es una oportunidad de que esto sea así. Pero si la oposición no se ha puesto de acuerdo en cómo participar en el revocatorio y en lo que viene después… Porque tú bien sabes que después de revocatorio disponemos de un mes para hacer las elecciones presidenciales. Las dificultades están precisamente en el acuerdo en torno a de qué manera vamos a participar en caso de que el revocatorio resultara exitoso. Todos estos problemas hay que resolverlos antes de tomar una decisión, porque podríamos repetir errores que ya hemos cometido, y corremos el riesgo de caer en una situación de vacío en la cual se haga más lejana la posibilidad de resolver el problema. Nosotros creemos que hay que hacer un gran esfuerzo por construir una fuerza opositora sólida, una verdadera alternativa, si es posible, una alternativa única, para garantizar un éxito desde el punto de vista electoral.

Miguel GRueda de prennsa MAS 12 de noviembre

El MAS sostiene que las instancias de coordinación de la oposición “hay que crearlas” y que “todos los que tenemos la disposición de buscar una solución al enfrentamiento con este régimen y a los problemas del país, tenemos que buscar esa forma”. Meléndez recuerda que la oposición consiguió cuatro gobernadores y más de 100 alcaldes “que entendieron la importancia de la unidad, la importancia de marchar juntos, que es lo que da posibilidad de éxito”.

A ese grupo de funcionarios “hay que plantearles” que “dediquen tiempo a la posibilidad de ayudar a construir los acuerdos necesarios para que la oposición supere las graves confrontaciones, a veces totalmente injustificadas, que se vienen dando”. Si “no superamos eso, y cada quien sigue por su lado, indudablemente hay votos para resolver”.

Segundo Meléndez pide imaginarse que la oposición gane el RR “y al día siguiente haya cinco o seis candidatos de oposición, y no haya posibilidad de acuerdo. Estaríamos garantizándole, una vez más, el triunfo al chavismo. Eso haría más difícil el camino a recorrer a partir de ese momento porque volvería la desesperanza de la gente y la posibilidad de encontrar salidas electorales se podría hacer más lejana”. A su juicio “el problema es trabajar con pie firme buscando los acuerdos, buscando la solución, entendiendo que lo importante es el país; entendiendo que los intereses parciales, los desencuentros, e incluso los odios que existen entre factores de la oposición deben ponerse a un lado del interés fundamental, que es Venezuela, que son ciudadanos que viven una situación extremadamente difícil”.

La iniciativa de varios países, como la de Venezuela para unificar a las fuerzas democráticas chilenas contra el dictador Augusto Pinochet, sería necesaria y bien recibida, expone Meléndez. “El problema es crear un ambiente y una voluntad de reencontrarse, de discutir, de acordarse. Nosotros pensamos que el acuerdo no es fácil, pero hay que intentarlo, y debemos intentarlo simplificando la situación. Pensamos que el problema central es recuperar la democracia. Los demás problemas que nos puedan separar se pueden discutir, pero es mejor discutirlos en democracia y en un ambiente en el cual podamos competir”.