La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, presentó este martes su proyecto educativo en la Universidad de Harvard (EEUU), donde abogó por la implementación de la inteligencia artificial (IA) en todos los ámbitos nacionales para impulsar el desarrollo del país. Durante el coloquio, la dirigente sostuvo que esta tecnología permitirá atraer inversiones y optimizar las políticas sociales, reseñó EFE.
«Venezuela va a ser la primera nación que se construya desde cero en la era de la inteligencia artificial. Eso nos brinda la oportunidad de dar un gran salto adelante en todos y cada uno de los sectores, lo que hace que nuestro país resulte muy atractivo para muchos actores», aseguró Machado.
Propuesta de privatización y prioridades del Estado
En el marco de su presentación, Machado defendió la apertura de los sectores de energía y minerales a la inversión privada. Argumentó que el Estado no posee recursos suficientes para cubrir estas áreas y que, de no privatizarse, se verían afectados los presupuestos destinados a servicios fundamentales.
- Decisiones financieras: La política afirmó que es necesario definir qué áreas debe financiar el Estado y cuáles no.
- Prioridad educativa: Estableció que la educación debe ser la prioridad principal frente a otros sectores.
- Crítica a la gestión pasada: Lamentó que, a pesar de los cuantiosos recursos destinados históricamente a la educación en Venezuela, estos han sido utilizados con una «ineficiencia muy elevada».
Como parte de su plan de gobierno ‘Venezuela Tierra de Gracia’, la exdiputada explicó su propuesta de vouchers educativos (cheques escolares). Según Machado, este sistema permitirá que los padres elijan libremente la institución educativa para sus hijos, promoviendo la rendición de cuentas y la transparencia.
Sobre este modelo, aseveró que la competencia y el mérito son esenciales para el funcionamiento de los servicios públicos, un esquema que planea extender a la salud y a la atención de adultos mayores. Finalmente, detalló que su modelo incluiría un sistema de asignación centralizada por sorteo, donde las familias podrían jerarquizar sus escuelas de preferencia.





