No es solo saber cuánto se llevaron, sino devolverle el dinero al país, subraya Gustavo Martínez, dirigente de Marea Socialista. «No todo el mundo es corrupto; al contrario, los honestos somos muchísimos más»
A las puertas de la Contraloría General de la República se reunieron, el pasado miércoles, varias organizaciones y líderes de izquierda. Exigían información sobre las investigaciones de corrupción en Petróleos de Venezuela (Pdvsa), y para que las palabras no se las llevara el viento, entregaron un documento con sus solicitudes.
Entre otros dirigentes se encontraba Gustavo Martínez, de Marea Socialista, quien lanzó una propuesta: que se constituya una comisión especial para investigar los presuntos hechos de corrupción cometidos en el siglo XXI en el país.
«Pdvsa tiene un peso, incluso por las cifras que el gobierno mismo reconoció y que para nosotros son muy superiores. El gobierno habla de unos 30 mil millones de dólares. Nosotros tenemos más. Marea Socialista viene documentando que la corrupción a través de mecanismos como fuga de capitales, faltantes y otros, suma alrededor de 500 mil millones de dólares» hasta el año 2013, explica. «El gobierno recientemente reconoció 30 mil millones, pero para nosotros es muy superior».
Hay que agregar lo sucedido en Cadivi, las empresas del Estado, las empresas que no rindieron cuentas.

El dinero que se lleva la corrupción «nos afecta a todos, es la plata que hace falta para salarios, prestaciones, servicios públicos», subraya. Hoy «no hay plata para la dignidad de la vida, y mientras tanto, el gobierno no tiene una política genuina de investigar a fondo la corrupción».
Martínez indica que hace varios años acudieron «a la Contraloría, a la Defensoría del Pueblo, al Consejo Moral Republicano, a la Fiscalía, para que abriese una investigación sobre estas denuncias. Incluso, llevamos datos de los mismos trabajadores», pero «hicieron caso omiso y nos acusaron de estar al servicio de la CIA y cosas por el estilo».
Aunque promovieron una auditoría pública, la idea no avanzó. Es necesario incorporar a la sociedad, alega. Los corruptos «no se van a investigar a ellos mismos».
Como dirigente de izquierda, reitera que la gente tiene derechos, y que «más allá de que el contralor o el fiscal se dignen cumplir con su deber, no podemos renunciar a exigir ese derecho». Si Contraloría, Fiscalía no cumplen con su papel «entonces violan la legalidad, el marco constitucional, porque tienen la fuerza, el Estado».
Su planteamiento es, adelanta, «levantar un poderoso movimiento contra la corrupción, que empiece a postular salidas distintas». Está convencido, y así lo defiende, de que «no todo el mundo es corrupto; al contrario, los honestos somos muchísimos más».
Es toda la gente honesta, «intelectuales, trabajadores, que podrían formar parte de una comisión» que investigue. «Se puede formar una corrupción de alto nivel que responda a control social».
Marea Socialista señala que no es solo determinar qué se llevaron y quién lo hizo, sino «recuperar el dinero, porque es dinero de la nación».






