El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Venezuela se encuentra actualmente en una mejor situación y trayectoria que hace cinco meses. Sin embargo, el funcionario advirtió que el país sudamericano todavía no ha alcanzado las condiciones necesarias para lograr una transición democrática plena, insistiendo en que el objetivo final sigue sin cumplirse.
Rubio enfatizó que una verdadera transición política requiere de la realización de elecciones multipartidistas, libres y justas. Para que estos comicios sean legítimos, el secretario de Estado explicó que deben cumplirse condiciones básicas como la existencia de medios de comunicación libres y abiertos, así como el espacio y el tiempo necesario para que los partidos políticos puedan organizarse. Asimismo, señaló que el Consejo Nacional Electoral debe ser reformado para contar con miembros que garanticen la precisión en el conteo de los votos.
Al evaluar el panorama venezolano, el funcionario estadounidense reconoció avances parciales y pidió moderar las expectativas sobre los tiempos del proceso, recordando que apenas han transcurrido cinco meses. Entre los cambios significativos, Rubio destacó la gestión de los recursos internos, asegurando que la riqueza petrolera del país no está siendo robada, sino que se destina directamente al pago de funcionarios públicos con equipos médicos auditados por la firma KPMG, una situación que calificó como un avance valioso en la actualidad.
En el ámbito político y penitenciario, el secretario de Estado señaló que se han producido transformaciones, citando como ejemplo el cierre de la prisión El Helicoide. Aunque reconoció que todavía existen alrededor de 400 personas determinadas como presos políticos, agregó que muchos otros detenidos, incluyendo varios de alto perfil, han sido liberados como parte de una reforma sistémica.
Respecto a la seguridad y cooperación internacional, Rubio informó que Estados Unidos, con plena cooperación de los venezolanos, ingresó al país y recuperó uranio altamente enriquecido. El funcionario aclaró que dicho material provenía de un antiguo programa de reactores civiles y no guardaba relación con armas nucleares, explicando que la intención era sacarlo del territorio venezolano.
Por otra parte, se destacó la reapertura de canales diplomáticos y económicos mediante el funcionamiento de una embajada y el establecimiento, por primera vez, de vuelos directos. Según el secretario, esto permite que los ciudadanos venezolanos puedan regresar no solo a visitar a sus familiares, sino también a participar en la vida económica del país.
Finalmente, Rubio reiteró que, aunque la situación actual no representa la dirección definitiva que desean para Venezuela, el país ya no constituye la amenaza para Estados Unidos que significaba hace cinco meses, cuando era utilizado como una base de operaciones abierta para la inteligencia cubana, agentes iraníes y otros actores extranjeros. El secretario de Estado concluyó que todavía queda mucho trabajo por hacer y que el proceso se encuentra lejos de llegar al destino planificado.





