En el marco del foro sobre reconciliación y reinstitucionalización celebrado en los espacios de la Universidad Central de Venezuela (UCV), el Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, Juan Carlos Apitz, delineó los pasos fundamentales para la recuperación del hilo democrático y la estructura institucional en el país.
Para Apitz, la piedra angular de cualquier proceso de cambio en Venezuela reside en el cumplimiento estricto de la carta magna. El decano enfatizó que la fase inicial de la hoja de ruta propuesta debe centrarse en la legalidad.
«El primer gran paso es darle plena vigencia a la Constitución nacional. Esa es la fase uno de esta hoja de ruta que hemos creado para que haya transición política, pero también transición jurídica».
El catedrático explicó que la meta de este movimiento es lograr instituciones independientes y autónomas que respondan directamente a lo establecido en el texto constitucional, sirviendo así al ciudadano como poderes públicos legítimos.
La soberanía popular y la consulta ciudadana
Al ser consultado sobre la viabilidad política de estos cambios y la necesidad de acuerdos, Apitz se remitió al Artículo 5 de la Constitución, subrayando que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo. En este sentido, planteó la necesidad de consultar a la ciudadanía para definir la titularidad de los poderes públicos.
- Poder Ejecutivo: Selección de quién debe ejercer la Presidencia de la República.
- Poder Moral y Ciudadano: Designación de cargos como la Fiscalía General, Defensoría del Pueblo y Contraloría.
- Poder Legislativo: Renovación de la Asamblea Nacional.
Respecto a la situación actual del Ejecutivo, Apitz sostuvo que existe una ausencia presidencial que debe resolverse a través del voto. «Tenemos que recobrar lo que dicta el texto constitucional, que es ir a unas elecciones presidenciales», afirmó, instando a la Asamblea Nacional a convocar dicho proceso.
Reconciliación y justicia
En el ámbito de la reconciliación nacional, el decano fue enfático en que este proceso no puede separarse de la justicia y el reconocimiento de las vulneraciones a los derechos humanos.
«El país tiene que pedirle perdón a los presos políticos por haber estado privados de libertad sin haber cometido ningún delito».
Apitz concluyó que, si bien existen coincidencias sobre la necesidad de elecciones, el debate actual se centra en la oportunidad y las condiciones de las mismas. Según su postura, estas deben realizarse «prontamente» y bajo un esquema de elecciones «libres, justas y con observadores internacionales verdaderamente objetivos».
Finalmente, desestimó que las recientes designaciones de funcionarios en el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo constituyan una verdadera reinstitucionalización, argumentando que en dichos procesos no se cumplieron las pautas constitucionales ni se contó con la participación de las universidades y la sociedad civil.






