Dirigentes de Cambiemos tienen previsto acudir esta semana al CNE para solicitar un conjunto de medidas que permitan que las personas con capacidades diversas ejerzan su derecho sin coacciones. Iris de Franca, coordinadora de igualdad y equidad de este partido, plantea que una persona acreditada por el CNE oriente para el voto asistido

Muy montada en una agenda de defensa de derechos civiles y políticos, Iris de Franca está poniendo la lupa donde otras organizaciones no lo hacen. Como secretaria de Cambiemos en el estado Miranda y como coordinadora de igualdad y equidad de este partido, de Franca tiene críticas y propuestas sobre los procesos electorales y las personas con discapacidad o con capacidades diversas.

El voto asistido, por ejemplo, siempre se convierte en un motivo de denuncia en las elecciones, porque si la persona vota “ayudada” por un militante de un partido político, ¿en realidad quién termina votando?

“Uno de los principales problemas es que el voto termina siendo manipulado por la asistencia de un militante del gobierno o de la oposición. Mayormente se ve por parte de los militantes del gobierno. Lo que ocurre con esa asistencia es que termina siendo la voluntad de la persona que vota”, señala de Franca en entrevista con contrapunto.com. “Para nosotros, además, constituye una burla al ciudadano”.

Ella es defensora de la premisa de que las personas con discapacidad tienen capacidades diversas que pueden desarrollarse “si tienen las herramientas y
existen las políticas públicas que las acompañan”. Por eso, denuncia que no se piensa en ellas para hacer una calle, para acceder a un espacio público, para entrar a un comercio. Pasillos angostos, aceras altas y sin rampas parecen ser la norma “y lo electoral es consecuencia de eso”.

Es decir, “lo electoral no escapa de una realidad. ¿Cuál es la realidad? Tenemos un sistema hostil para las personas que tienen algún tipo de capacidad diversa. Tenemos un sistema y una infraestructura, y los colegios y los centros de votación no tienen una adecuación”.

Cambiar mucho antes

Cambiemos tiene previsto acudir esta semana al Consejo Nacional Electoral (CNE) para hacer tres solicitudes que defiendan los derechos de los electores con alguna discapacidad. De Franca ya ha adelantado algunas conversaciones con el vicepresidente del ente comicial, Enrique Márquez.

Aunque para las megaelecciones parece que el tiempo ya no alcanza, Iris de Franca insiste en que las personas con discapacidad puedan actualizar sus datos en el Registro Electoral (RE) sin necesidad de salir a la calle si no lo desean. “El CNE debe adaptarse para que toda persona pueda inscribirse, hacer modificaciones a su residencia o el centro de votación”.

Pero también esperan que el ente comicial introduzca cambios en la campaña electoral. “Por supuesto que toda la publicidad, toda la propaganda toda la
información deben estar en un lenguaje que sea entendible por todas las
personas. Cuando usted va a dar información del CNE en televisión debe tener lenguaje de señas, casillas de diálogo. Las imágenes que usted está presentando en esa propaganda tiene que ser pictogramas que estén íntimamente relacionadas con el mensaje que usted está dando”, subraya.

Si se elaboran folletos sobre las megaelecciones “que estos tengan pictogramas”, indica.

Movilización desinteresada

Lo hace cualquier organización política, pero el oficialismo lo comete sin disimulos: la movilización de los electores, que sin duda “amarra” los votos para sus candidatos.
“El Estado debe garantizar que todas las personas se puedan movilizar al proceso electoral, con rutas especiales”, explica. Gobernaciones y alcaldías lo hacen: “Pero el gobernador y el alcalde tienen que estar movilizando a todas las personas en vez de movilizar solo a sus militantes. Se necesitan rutas especiales que pasen por los centros de votación para que cualquier persona pueda ir a votar”.

Aunque “sabemos que lamentablemente la mayoría de las unidades no están adaptadas para que las personas con capacidades diversas se movilicen, pero por lo menos podemos avanzar para que la persona pueda bajar a la puerta de su
casa y encontrar allí un autobús que la va a llevar al centro de votación que
está en su zona en donde va a ejercer sus derechos”, expone. “No podemos por ningún motivo dejar que sean las organizaciones políticas las que movilizan a las
personas para sufragar”.

La agenda de defensa de derechos no termina aquí. De Franca recuerda que la página web del CNE es un poco hostil -números pequeños, no hay audio- para que las personas con distintas discapacidades conozcan los resultados. “No hay una casilla en la que escuches el resultado electoral, sino que tienes que leer, además, en números pequeños”. En consecuencia, solicita al ente rector que los resultados se compartan en audio y en pictogramas”.

Voto asistido, no trampeado

Una salida para el voto asistido en estas megaelecciones, detalla, es que alguien de la cola -si no hay un familiar que lo haga- acompañe al elector “y que no sea el testigo de mesa del PSUV o el testigo de la oposición”.

Pero quieren atacar el problema de fondo, y por eso “nosotros estamos proponiendo que el Consejo Nacional Electoral, en todos los centros de votación, tenga a una persona única y exclusivamente para ayudar y orientar a las personas”. Esa persona saldría del sorteo de los miembros de mesa. “Puedes sortear uno más que sea formado para eso, para recibir y orientar”, defiende.