Como parte de las soluciones a la crisis política del país propone restablecer el orden institucional, a través de la participación de la población, y reconciliar la ética con la política

El político y presidente del Instituto de Formación de Líderes y Diseño de Políticas Públicas (Ifedec), Eduardo Fernández, considera que la solución a la crisis política del país pasa por un “gran movimiento político de inclusión”.

En entrevista con Vladimir a la 1, Fernández resaló su respaldo al liderazgo de Juan Guaidó, a quien, a su juicio, se debe apoyar pero también llamar la atención sobre las cosas buenas y las que se deben revisar.

En ese sentido, el político pide a la oposición dar un paso cualitativo hacia arriba y convertirse en alternativa democrática, con el fin de que la gente crea en la salida del Gobierno de Nicolás Maduro.

Esta alternativa supone amplitud, ya que observa que en ocasiones el G4 pareciera querer ser G3, o G1, en lugar de buscar una política de mayor inclusión y amplitud.

Igualmente, el político pide no encerrarse en posiciones dogmáticas y alcanzar una solución negociada.

“Todo esfuerzo que se haga a favor del diálogo (…) Aborrezco la violencia, este país ha sufrido mucho a lo largo de estos años por la violencia, quiero inteligencia, que nosotros resolvamos nuestro problema con inteligencia y patriotismo”, dijo.

Para “El Tigre”, es necesario un movimiento político de inclusión, de búsqueda razonable de la solución a la economía con ideas claras, “ojalá inspirado en los valores del humanismo cristiano”, que en lugar de pelear trabajen para resolver los problemas económicos y sociales.

“¿Qué se hace en Venezuela con el salario mínimo? La gente desearía que los políticos estuvieran trabajando para resolver los problemas”, agregó.

Con relación al aniversario del partido Copei, Fernández resaltó que su fundación tuvo como objetivo “luchar por la justicia social en una Venezuela mejor”.

Finalmente, como parte de las soluciones a la crisis política del país propone restablecer el orden institucional, a través de la participación de la población, y reconciliar la ética con la política.